Estudio del BID y Uber expone vulnerabilidad de conductores en Latinoamérica
Una investigación conjunta realizada por Uber y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha revelado las profundas carencias laborales que enfrentan los conductores de esta plataforma en países de América Latina. El estudio, que recopiló información de más de 13,700 personas en ocho países durante 2024, presenta un panorama preocupante sobre las condiciones de trabajo en la economía bajo demanda.
Déficit en protección social y estabilidad financiera
Los datos son contundentes: el 88% de los conductores aseguró no tener seguridad financiera, mientras que el 75% declaró vivir con deudas. Además, solo el 30% de quienes trabajan para Uber en la región cotizaba en un sistema de pensiones al momento de la encuesta.
El BID analiza que "la plataforma ofrece inmediatez y liquidez, pero no necesariamente estabilidad", caracterizando estos trabajos como "menos una carrera y más un amortiguador frente a choques económicos". Según el informe, los conductores recurren a Uber principalmente durante recesiones, períodos de desempleo o crisis personales.
Perfil demográfico y condiciones laborales
El estudio también detalla las características de los conductores:
- El 91% son hombres con una edad promedio de 41 años
- Forman parte de familias con 3.5 integrantes en promedio
- El 57% ha concluido estudios universitarios o superiores
- Un 8% son personas migrantes, porcentaje que alcanza el 28% en Chile
En cuanto a las condiciones laborales, los conductores trabajan en promedio 19.3 horas semanales con ingresos de 7.3 dólares por hora sin considerar costos operativos como gasolina. Esta cifra varía significativamente entre países:
- Argentina, Chile y Costa Rica: aproximadamente 9 dólares por hora
- Ecuador y República Dominicana: alrededor de 5 dólares por hora
Dependencia económica y expectativas
Cerca de dos tercios de los conductores dependen de estos ingresos para cubrir necesidades básicas, según el BID. Aunque el 76% declaró que su principal razón para comenzar a conducir fue generar más ganancias, solo el 52% sostuvo haber visto cumplidas sus expectativas en ese sentido.
Sin embargo, aproximadamente dos tercios valora los horarios flexibles que ofrece la plataforma, destacando uno de los pocos aspectos positivos identificados en el estudio.
Problema estructural en la región
El BID advierte que esta falta de protección social para los conductores "refleja un problema más amplio en la región", donde los trabajadores independientes suelen quedar fuera de los sistemas de seguridad social tradicionales.
El organismo internacional cuestiona que el trabajo en economías bajo demanda se presente como "un símbolo del futuro", argumentando que más bien es "un reflejo del presente" al retratar experiencias de ingresos inestables, redes de protección débiles y necesidad constante de adaptación.
Este panorama contrasta con el crecimiento económico de Uber, que reportó 14,370 millones de dólares en ingresos durante 2025, representando un aumento del 20% respecto al año anterior.
El estudio abarcó conductores de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, República Dominicana y México, ofreciendo una visión regional completa de las condiciones laborales en este sector en expansión pero con significativas deficiencias en protección social.
