Senado aprueba reducción de jornada laboral a 40 horas semanales hasta 2030
Reducción de jornada laboral a 40 horas aprobada en Senado

Senado mexicano aprueba histórica reducción de jornada laboral semanal

En una decisión que marcará un antes y un después en el ámbito laboral mexicano, el Senado de la República aprobó la reforma que reduce la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas. Esta transformación legislativa, que será implementada de manera gradual hasta el año 2030, beneficiará directamente a más de 13.5 millones de trabajadores formales en todo el país.

Críticas y cuestionamientos de la oposición

La aprobación no estuvo exenta de polémica y fuertes cuestionamientos por parte de los partidos de oposición. Legisladores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano calificaron la medida como "justicia a medias", argumentando que la aplicación gradual hasta 2030 representa un plazo excesivamente largo para materializar un derecho laboral fundamental.

La senadora priista Carolina Viggianno lanzó una dura acusación durante el debate: "Es una simulación, si no lo fuera ya hubiera publicado esa reforma al artículo 123 para que policías, médicos ganen al menos 19 mil pesos mensuales, pero no lo han hecho porque solo es discurso... por eso la gradualidad, porque van a hacer lo mismo... no publicarla".

Defensa oficialista y justificación de la gradualidad

Frente a las críticas, el presidente de la comisión de puntos constitucionales del Senado, Oscar Cantón Zetina, defendió la postura de Morena y justificó la aplicación gradual de la reforma. "La gradualidad es por prudencia económica pues si no se aplica de esta manera sería llevar al fracaso esta reforma de reducción a 40 horas de trabajo", explicó el legislador oficialista.

Preocupaciones sobre informalidad laboral

Uno de los puntos más controvertidos señalados por la oposición es la posibilidad de que esta reforma, si es mal ejecutada, pueda generar un aumento en la informalidad laboral. El senador panista Marko Cortés alertó sobre este riesgo: "Dicho de otra forma, que quienes están en la formalidad prefieran o sean despedidos y pasen a la informalidad".

Cortés añadió una crítica adicional: "Es una justicia a medias porque en México el 55% de los trabajadores están en la informalidad, o sea, que esta reforma a más de la mitad de los trabajadores de México no les va a beneficiar absolutamente en nada".

Detalles técnicos de la reforma aprobada

El dictamen aprobado contiene varios elementos técnicos fundamentales:

  • Garantía salarial: La disminución de horas no implicará reducción salarial para los trabajadores
  • Horas extras ampliadas: Se incrementan de 9 a 12 horas extra por semana, distribuidas en máximo cuatro horas diarias hasta en cuatro días
  • Compensación económica: Las horas extras se pagarán con 100% adicional al salario ordinario, y si se rebasan los límites, el pago será de hasta 200%
  • Protección a menores: Se endurecen las restricciones al trabajo extraordinario en menores, ampliando la prohibición hasta los 18 años
  • Derecho a descanso: Se mantiene el derecho constitucional a un día de descanso por cada seis días de trabajo

Omisiones y preocupaciones adicionales

El coordinador de Movimiento Ciudadano en el Senado, Clemente Castañeda, cuestionó la falta de especificidad en el dictamen: "¿Cuál es la razón para aplicar su aplicación hasta el 2030?". El legislador criticó especialmente que no se haya establecido de manera explícita los dos días de descanso obligatorio, lo que según él "abre la puerta a jornadas laborales de más de 48 horas sin que les cueste mucho a los patrones".

Por su parte, la senadora priista Cristina Ruiz lanzó una dura crítica al oficialismo, acusando a Morena de mentir sistemáticamente y de pretender impulsar lo que calificó como "la reforma del cansancio y de la explotación". Ruiz sostuvo que la verdadera demanda social es una jornada de cinco días laborales y dos días de descanso, con menos horas extras y mejor remuneradas.

Reconocimiento del estrés laboral como problema de salud

El documento legislativo reconoce al estrés laboral como un problema estructural de salud pública, retomando estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Estas investigaciones vinculan las jornadas prolongadas con mayor riesgo de infartos, accidentes cerebrovasculares, agotamiento profesional y enfermedades psicosociales.

Según los datos presentados en el dictamen, el 75% de las personas trabajadoras en México padece algún nivel de estrés laboral, cifra que coloca al país en el primer lugar mundial en esta problemática. Además, se estima que una cuarta parte de los infartos registrados anualmente está relacionada con factores laborales.

Próximos pasos legislativos

El dictamen aprobado en el Senado ha sido turnado a la Cámara de Diputados para su ratificación final. Una vez completado este proceso, comenzará el largo camino de implementación gradual que se extenderá hasta el año 2030, marcando un cambio histórico en las condiciones laborales de millones de mexicanos.