Senado da luz verde a histórica reducción de jornada laboral en México
Con un respaldo unánime de todas las fuerzas políticas, las comisiones del Senado de la República aprobaron este martes una reforma histórica que establece la reducción gradual de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, con implementación completa proyectada para el año 2030. El dictamen será sometido a votación en el pleno de la Cámara alta este mismo día, marcando un hito en los derechos laborales mexicanos.
Calendario de implementación gradual
La iniciativa establece un cronograma de cuatro años para la transición completa:
- 2027: Jornada se reduce a 46 horas semanales
- 2028: Disminución a 44 horas semanales
- 2029: Reducción a 42 horas semanales
- 2030: Implementación completa de 40 horas semanales
Este esquema gradual busca permitir a las empresas un periodo de adaptación suficiente para ajustar sus procesos operativos sin comprometer su desempeño económico. "El objetivo es equilibrar los derechos laborales con la viabilidad empresarial", explicaron fuentes legislativas.
Modificaciones clave y puntos de debate
Como parte integral de la reforma, se implementan varias modificaciones sustanciales:
- Ampliación de horas extra: Se incrementa el límite permitido de nueve a doce horas semanales, distribuidas en máximo cuatro horas diarias.
- Mantenimiento de esquema de pago: Las primeras doce horas extra mantienen el pago doble, mientras que cualquier excedente deberá cubrirse al triple.
- Registro electrónico obligatorio: Se contempla la creación de un sistema digital para vigilar el cumplimiento de la nueva normativa.
- Días de descanso: Se mantiene el esquema actual de un día de descanso por cada seis trabajados, punto que generó intenso debate pero finalmente no fue modificado.
Reacciones y perspectivas encontradas
Desde el bloque oficialista, la reforma fue calificada como "un avance histórico en los derechos laborales" que beneficiará a más de 13 millones de trabajadores a nivel nacional, incluyendo aproximadamente 950 mil en Jalisco. La propuesta, que se originó durante el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador pero no prosperó entonces por falta de acuerdos, ha sido retomada tras meses de diálogo con representantes del sector privado, académicos y organizaciones civiles.
Sin embargo, desde la oposición y el sector empresarial emergieron voces de cautela. La senadora priista Claudia Anaya planteó la necesidad de revisar el impacto fiscal del pago de horas extra, ya que estas estarán sujetas al Impuesto sobre la Renta y al reparto de utilidades, incluso para quienes perciben salario mínimo.
Clemente Castañeda, coordinador de Movimiento Ciudadano en el Senado, señaló que "el beneficio completo se verá hasta 2030" y lamentó que no se incluyera la propuesta de dos días de descanso por cada cinco laborados.
Preocupaciones empresariales y desafíos sectoriales
Organismos empresariales y especialistas advirtieron sobre riesgos significativos en productividad, costos operativos y viabilidad financiera, particularmente para sectores específicos:
José Antonio Ávalos, académico de la Universidad Panamericana, señaló que sectores como manufactura, comercio y servicios enfrentarán "mayores retos financieros", pues deberán decidir entre pagar horas extra o contratar más personal, decisión que afectará directamente sus márgenes de ganancia.
Ángel Edoardo Buenrostro, académico de la Universidad de Guadalajara, estimó que las micro y pequeñas empresas "resentirán con mayor intensidad el impacto" y deberán reorganizar procesos exhaustivamente para mantener eficiencia operativa.
Miguel Ángel Landeros, presidente del COMCE Occidente, alertó sobre el aumento en costos operativos y el riesgo de incremento en la informalidad laboral, estimando que la reforma podría obligar a las empresas a contratar entre 15% y 20% más personal.
Recomendaciones y contexto internacional
Ante este escenario, Coparmex Jalisco recomendó a las empresas anticiparse mediante la revisión de procesos y la implementación de ajustes graduales. Organizaciones con esquemas administrativos flexibles, trabajo por objetivos o modelos híbridos tendrían mayor facilidad de adaptación.
El contexto internacional coloca a México entre los países con jornadas laborales más extensas en América Latina, según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Actualmente, México comparte la jornada de 48 horas semanales con países como Argentina, Bolivia, Costa Rica, Guatemala, Nicaragua, Panamá, Perú, Paraguay y Uruguay, mientras que naciones como Colombia y Chile ya implementan reducciones graduales similares.
La OIT advierte que uno de cada cinco trabajadores en América Latina labora más de 48 horas semanales, con impactos negativos documentados en bienestar físico, salud mental y rentabilidad empresarial a largo plazo.