El incremento sostenido en las tarifas eléctricas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) está motivando a usuarios con alto consumo, pequeños negocios y clientes de la tarifa doméstica de alto consumo (DAC) a considerar la instalación de paneles solares en sus techos como una opción viable para reducir sus costos energéticos. Según datos recientes, en el último año se registraron poco más de 112,000 solicitudes para incorporarse a esquemas de generación distribuida, una cifra que representa una quinta parte del total de usuarios que actualmente cuentan con esta tecnología.
Crecimiento de solicitudes y capacidad instalada
Víctor Ramírez, especialista del sector eléctrico, señaló que mientras las tarifas de CFE sigan aumentando, la búsqueda de alternativas como los paneles solares continuará en ascenso. Las 112,000 solicitudes del último año se suman a otras rezagadas, alcanzando un total de 630,207 solicitudes acumuladas. Este fenómeno refleja cómo las tarifas eléctricas se han convertido en un detonante clave para que más consumidores opten por el autoconsumo.
Por ejemplo, la tarifa DAC en la región centro pasó de 6.65 pesos por kilowatt-hora en enero a 6.75 pesos en junio. Aunque el incremento parece modesto (apenas 10 centavos), para los usuarios de alto consumo el impacto acumulado resulta significativo. Al cierre de 2025, la capacidad instalada bajo generación distribuida alcanzó 5,437 megawatts (5.4 gigawatts), lo que representa un crecimiento anual del 22.2% respecto a los 4,447 megawatts registrados al cierre de 2024. La inversión acumulada en este mercado ya asciende a 13,335 millones de dólares, evidenciando que la generación distribuida ha pasado de ser una alternativa tecnológica a una decisión financiera para miles de usuarios.
Mercado aún con amplio potencial
A pesar del rápido crecimiento, el mercado de generación distribuida aún tiene un amplio margen de expansión. Ramírez estima que actualmente solo se ha cubierto alrededor del 14% del mercado potencial, equivalente a 4.4 millones de usuarios que podrían beneficiarse económicamente de instalar sistemas de generación propia. La generación distribuida comprende instalaciones eléctricas menores a 0.7 megawatts, un esquema diseñado para simplificar la adopción de tecnologías energéticas en hogares y negocios.
Quienes desean instalar paneles solares solo deben gestionar la interconexión con la CFE, sin necesidad de tramitar permisos de generación ante la autoridad energética. La regulación se actualizó recientemente: antes de la reforma energética de 2024, el límite máximo era de 0.5 megawatts, pero se elevó a 0.7 megawatts para facilitar nuevas inversiones. Aunque la energía solar domina el segmento, también existen instalaciones de cogeneración, biomasa, biogás, eólica y otras tecnologías de pequeña escala.
Liderazgo estatal en generación distribuida
Las entidades con mayores costos energéticos industriales y comerciales continúan encabezando la adopción de generación distribuida. Jalisco mantiene el liderazgo nacional con 747.7 megawatts instalados y 99,949 solicitudes acumuladas. Le siguen Nuevo León, con 543 megawatts y 69,846 solicitudes, y Chihuahua, con 392 megawatts y 50,443 instalaciones atendidas. En contraste, Tlaxcala permanece como la entidad con menor penetración, con apenas 11.4 megawatts y 695 solicitudes.
El crecimiento del mercado muestra cómo las tarifas eléctricas comienzan a modificar las decisiones de inversión energética. Para miles de usuarios, los paneles solares dejaron de ser solo una alternativa sustentable y se consolidan como una estrategia para reducir costos operativos.



