La estrategia de Grupo Gigante
La posible adquisición de La Casa de Toño por parte de Grupo Gigante va más allá de sumar una marca popular de pozole y comida mexicana. De concretarse, la operación reforzaría la transformación que el conglomerado ha impulsado durante la última década para reducir su dependencia del retail y convertir a los restaurantes en uno de sus principales motores de crecimiento.
Grupo Gigante, fundado en 1962, ha pasado de ser un gigante del comercio minorista a un holding diversificado con presencia en retail especializado (Petco, RadioShack, Office Depot), restaurantes (Toks, Panda Express, Shake Shack, El Farolito) y bienes raíces. En los últimos años, la compañía cerró cientos de tiendas RadioShack en México para enfocarse en conceptos de mayor rentabilidad, como las cadenas de comida rápida y casual.
El atractivo de La Casa de Toño
Actualmente, la cadena opera 81 sucursales, concentradas principalmente en la Ciudad de México y su zona metropolitana, por lo que aún existe espacio para expandirse hacia otras regiones del país donde la marca prácticamente no tiene presencia. La Casa de Toño, fundada en 1984 por Antonio y Sofía Fernández, comenzó como un pequeño local de pozole en la colonia Roma y se ha convertido en un referente de la comida mexicana de alta rotación, con precios accesibles y una clientela fidelizada.
Marisol Huerta, analista bursátil independiente, explica que aunque la empresa no publica información financiera, las valuaciones que han trascendido en el mercado estiman que genera ingresos anuales de entre 3,000 y 4,000 millones de pesos, lo que la convierte en una de las cadenas restauranteras más relevantes del país. “La adquisición representa algo importante para la división de restaurantes de Grupo Gigante. Podría incrementar entre 40 y 50% ese negocio y, a nivel consolidado, alrededor de 7% los ingresos de la compañía”, dice Huerta.
Resultados financieros recientes
La adquisición coincide con un momento en que Grupo Gigante busca acelerar el crecimiento de su división restaurantera. Al cierre del primer trimestre del año, ese negocio representó 26% de los ingresos consolidados del grupo, mientras que el retail especializado concentró 70% y el negocio inmobiliario el restante 14%. Sin embargo, los resultados financieros muestran un crecimiento moderado: entre enero y marzo, Grupo Gigante incrementó sus ingresos apenas 0.2%, hasta 8,743 millones de pesos; las ventas de tiendas con más de un año de operación avanzaron 1.4%, el EBITDA creció 1.4% y la utilidad neta retrocedió 3.3%, afectada por un entorno económico que ha moderado el consumo.
En ese contexto, La Casa de Toño aparece como un activo capaz de acelerar el crecimiento del conglomerado. Huerta también considera que el potencial rebasa las fronteras nacionales: “La comida típica de México tiene potencial para expandirse hacia Latinoamérica e incluso otros mercados internacionales”, dice la especialista.
Un modelo de negocio eficiente
Para Mario Antonio Morales, fundador de La Franquicia que Buscas, el éxito de La Casa de Toño no radica únicamente en el número de unidades, sino en la capacidad que desarrolló para estandarizar procesos y construir una operación altamente eficiente. El especialista considera que la empresa entendió antes que muchos competidores que el crecimiento depende de integrar la operación física con herramientas digitales, plataformas de entrega y procesos consistentes que garanticen la misma experiencia para el consumidor. Ese modelo, añade, explica por qué logró convertirse en un referente del sector sin recurrir al esquema de franquicias. “Es un ejemplo para las franquicias precisamente porque nunca lo fue. Logró estandarizar su operación, mantener la calidad y desarrollar un negocio altamente rentable sin ceder el control de la marca”, dice Morales.
No obstante, considera que una eventual adquisición también implicaría retos. “Lo más importante será ver cómo recibe el consumidor un cambio de propietario. Grupo Gigante tiene experiencia en restaurantes como Toks, pero La Casa de Toño nació como un negocio familiar y esa cercanía con el cliente ha sido parte fundamental de su éxito”, declara.
Perspectivas de valuación
El interés del mercado también ha abierto el debate sobre la valuación de la cadena. Patricia Armendáriz, directora general de Financiera Sustentable, inversionista en Shark Tank México y asesora de varias empresas, ha señalado que La Casa de Toño mantiene niveles de eficiencia comparables con grandes cadenas internacionales, opera con filas constantes sin depender de fuertes campañas publicitarias y cuenta con una logística altamente estandarizada, elementos que, a su juicio, respaldan una valuación superior.
Sin embargo, otros especialistas consideran que el precio no puede definirse únicamente por la rentabilidad actual. Factores como la posibilidad de replicar el modelo fuera de México, la inversión necesaria para expandirse y los riesgos asociados a una internacionalización también influyen en el valor del negocio. Huerta coincide en que, con la información disponible, los múltiplos que han circulado en el mercado parecen razonables, aunque advierte que todavía es temprano para determinar si reflejan completamente el potencial de la empresa. “Es un negocio muy atractivo. Hay que esperar a conocer con mayor detalle la valuación, pero, en principio, luce razonable considerando el potencial de crecimiento que todavía tiene”, concluye la especialista.
Un giro estratégico hacia los restaurantes
La posible compra también encaja con el proceso de transformación que Grupo Gigante ha ejecutado durante los últimos años. Tras reducir su exposición al comercio minorista mediante el cierre de cientos de tiendas RadioShack y enfocar inversiones en conceptos como Shake Shack y El Farolito, el grupo ha dado mayor peso a los restaurantes dentro de su estrategia de crecimiento. La incorporación de La Casa de Toño reforzaría esa apuesta con una marca consolidada en un segmento donde todavía no cuenta con un jugador dominante: la comida mexicana de servicio rápido.
Con esta operación, Grupo Gigante no solo ampliaría su portafolio de marcas, sino que también diversificaría su base de consumidores. Mientras Shake Shack apunta al segmento premium y Toks al casual, La Casa de Toño ofrece una propuesta de alta rotación con precios accesibles, ideal para captar a un público masivo. La sinergia con la infraestructura existente de Grupo Gigante —desde cadena de suministro hasta conocimiento del mercado inmobiliario— podría acelerar la expansión de la cadena más allá del centro del país.



