En el competitivo mercado automotriz mexicano, la batalla más intensa ya no se libra entre los líderes absolutos, sino en la lucha por mantenerse dentro de las diez marcas más vendidas. Tres fabricantes —MG Motor, Hyundai y Ford— protagonizan un reñido intercambio de posiciones, donde diferencias de apenas unas décimas de participación pueden traducirse en millones de pesos en ingresos y ajustes estratégicos.
Cifras del mercado de enero a mayo
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), entre enero y mayo de este año se comercializaron 627,609 vehículos ligeros nuevos en México, lo que representa un incremento del 4.9% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Solo durante mayo se vendieron 127,100 unidades, también con un avance anual del 4.9%, lo que confirma que el mercado sigue en crecimiento, aunque la distribución de ese crecimiento está cambiando.
Posiciones actuales en el Top 10
En este contexto, MG Motor se ha posicionado como la octava marca más vendida del país, alcanzando una participación de mercado del 3.7%. Hyundai mantiene la novena posición con un 3.4%, mientras que Ford ha caído al décimo lugar con un 3.3%. Hace apenas un año, el orden era diferente: Ford ocupaba el octavo puesto con un 3.5%, Hyundai estaba en noveno con el mismo porcentaje, y MG cerraba el Top 10 con un 3.3%.
Competencia cerrada fuera de los líderes
La movilidad dentro del ranking refleja que las posiciones intermedias se han vuelto más inestables. Ninguna de las tres marcas ha logrado mantener intacta su participación o posición respecto al año anterior. En el caso de MG, su ascenso coincide con el regreso de uno de sus modelos clave, el MG5, que en 2024 había alcanzado la séptima posición entre los autos más vendidos, salió del ranking en 2025, pero este año ha vuelto a colocarse entre los modelos más comercializados del país, ahora en la sexta posición. Este desempeño demuestra cómo las armadoras chinas han dejado de competir únicamente por presencia y ahora disputan posiciones históricamente dominadas por fabricantes tradicionales.
Por su parte, Ford enfrenta la tendencia opuesta. La automotriz estadounidense pasó de tener un 3.5% del mercado a un 3.3%, suficiente para retroceder dos posiciones en un segmento donde las diferencias entre competidores son cada vez más estrechas. Hyundai logró sostener la novena posición, aunque también registró una reducción frente al 3.5% que mantenía el año pasado.
Los líderes mantienen posiciones pero pierden terreno
Mientras las posiciones del octavo al décimo lugar se reacomodan, la parte alta del ranking se mantiene estable, aunque con señales de desgaste. Nissan continúa como la marca más vendida de México por decimoctavo año consecutivo. Sin embargo, su dominio se ha reducido: pasó de un 18.1% de participación entre enero y mayo del año pasado a un 17.2% actualmente. General Motors permanece en el segundo sitio, aunque redujo su participación al pasar de 13.5% a 13.1%. Volkswagen continúa en tercer lugar, pero pasó de 11.3% a 10.9% del mercado. Toyota se mantiene cuarta con una ligera reducción de 8.4% a 8.2%.
Kia y Mazda conservaron la quinta y sexta posición, respectivamente. La surcoreana registró un 7.2% de participación frente al 7.3% previo, mientras que Mazda descendió de 7.2% a 6.8%. Stellantis fue la única dentro de los primeros siete lugares que ganó terreno, pasando de 5.8% a 6.5%, ampliando su ventaja frente al resto de las marcas.
La competencia por el Top 10 refleja un mercado dinámico donde las estrategias de producto, distribución y precios son clave para mantener o mejorar la posición. Con diferencias tan ajustadas, cualquier movimiento puede alterar el ranking en los próximos meses.



