Los Operadores Móviles Virtuales (OMV) han transformado el mercado de telefonía móvil en México, desafiando el dominio histórico de operadores tradicionales como Telcel y AT&T. Ahora, tras años de crecimiento vertiginoso, el segmento entra en una nueva fase marcada por la consolidación, con adquisiciones estratégicas que buscan mejorar la rentabilidad y ganar escala frente a los gigantes del sector.
Diri adquiere Newww y Mi Móvil para ampliar su base de usuarios
La primera muestra de esta tendencia fue la compra de los OMV Newww y Mi Móvil por parte de Diri Telecomunicaciones, empresa que también desarrolla marcas como Pillofon y Turbocel. La operación, cuyo monto no fue revelado, permitirá a Diri alcanzar una base de 717,217 usuarios, acercándose a Virgin Mobile (925,882 suscriptores) y superando a los OMV de Megacable (512,563 líneas) y Televisa (Izzi Móvil, con 346,472 clientes), según datos del extinto Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).
Alejandro Corsi, fundador y CEO de Diri, afirmó: “Con la integración de estas dos nuevas marcas, Diri Telecomunicaciones podrá ubicarse como uno de los operadores de servicios de telefonía más relevantes del mercado, y el OMV independiente de mayor proyección del país”. La compañía busca convertirse en un operador multimarca, manteniendo la identidad de cada una mientras amplía su presencia y diversifica su oferta.
Los OMV concentran 15.8% del mercado y presionan a operadores tradicionales
Según la consultora The Ciu, los OMV concentran el 15.8% del mercado móvil en México, superando individualmente a Movistar (14.7%) y AT&T (15.1%). Este cambio estructural refleja el impacto de los operadores virtuales, que en conjunto ya representan una fuerza significativa. El valor de mercado del segmento alcanzó los 1,010 millones de dólares al cierre del año pasado, y se prevé que llegue a 1,520 millones de dólares hacia 2031, de acuerdo con Mordor Intelligence.
Erick de la Cruz, subdirector de Negocios y analista de Select, explicó que la consolidación responde a un ciclo natural de la industria, donde las empresas requieren fuertes inversiones para ampliar cobertura y ganar escala. “Hemos visto que en el transcurso de cinco años diversos operadores móviles han desaparecido porque no logran rentabilidad, pero con esta etapa de consolidación algunos operadores tendrán mayores posibilidades de mantenerse en el mercado”, señaló.
Desafíos de rentabilidad y lecciones del pasado
A pesar de su crecimiento, los OMV enfrentan desafíos de rentabilidad que han llevado a quiebras financieras, afectando a los suscriptores. Un caso emblemático fue el de Yo Mobile, que hace cuatro años cesó operaciones, dejando a más de 60,000 usuarios sin servicio. Esta situación obligó al extinto IFT a publicar un decreto para que mayoristas como Altán Redes mantuvieran activas las líneas móviles por hasta 40 días tras la salida de un OMV.
De la Cruz consideró que el elevado número de OMV hacía previsible la consolidación, ya que permitirá a las empresas fortalecer su presencia, alcanzar economías de escala y mejorar perspectivas de rentabilidad a largo plazo.
Presión en el prepago y reacción de los operadores tradicionales
La consolidación de los OMV tendrá implicaciones para Telcel, AT&T y Movistar, especialmente en el segmento de prepago, que concentra el 82% de las líneas móviles en México y es el principal nicho de los OMV. Con mayor escala, estos operadores podrán fortalecer sus estrategias comerciales y disputar usuarios de recarga. Aunque el prepago no genera los mayores márgenes, es estratégico porque los clientes pueden migrar al pospago, incrementando su gasto.
En los últimos tres años, los planes de los OMV han sido hasta 30% más económicos que los de Telcel, según Selectra, presionando a los operadores tradicionales. Sin embargo, De la Cruz anticipó que esto podría acelerar su apuesta por el pospago, donde Telcel y AT&T han reforzado su estrategia para compensar la pérdida de usuarios de prepago. “Los operadores tradicionales sienten la presión de los OMV, pero su fortaleza financiera les permite desplegar estrategias que los ayuda a fortalecer otros segmentos en donde los OMV no podrían soportar, como el pospago, que requiere financiamiento de equipos”, explicó.
Este enfoque también impulsaría el Ingreso Promedio por Usuario (ARPU) de los operadores tradicionales. Desde el año pasado, Telcel y AT&T han reducido los precios de sus planes de telefonía para incentivar la migración de prepago a pospago y disminuir la rotación de clientes.
Un segmento que dejó de ser marginal
Las adquisiciones, alianzas y la búsqueda de mayor escala marcarán el rumbo de los OMV, que ya no son actores marginales. Su crecimiento presiona a los operadores tradicionales a replantear sus estrategias para retener clientes y sostener su crecimiento en un mercado cada vez más competitivo.



