Industria restaurantera enfrenta crisis por bajo crecimiento económico y pérdida de poder adquisitivo
Restaurantes en crisis por bajo crecimiento y pérdida de poder adquisitivo

Industria restaurantera enfrenta crisis prolongada por estancamiento económico nacional

La industria restaurantera de México atraviesa por momentos particularmente complicados debido al bajo crecimiento económico que ha caracterizado al país durante los últimos siete años, según advirtió Hugo Vela, presidente de la Asociación Mexicana de Restaurantes (AMR).

Relación directa entre crecimiento del PIB y desempeño del sector

Vela explicó durante la presentación de una plataforma especializada en vinculación laboral para el sector que existe una relación matemática directa entre el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) y el desempeño de los restaurantes:

  • Cuando el PIB crece más del 2%, la industria restaurantera crece un 50% adicional
  • Cuando el PIB crece menos del 2%, la industria crece 50% menos
  • El país ha registrado solo un 0.6% de crecimiento acumulado anual durante siete años

"Realmente, no ha habido crecimiento significativo en casi una década", afirmó el representante del sector.

Pérdida de poder adquisitivo de la clase media afecta consumo

Otro factor crítico que impacta negativamente a los restaurantes es la pérdida de poder adquisitivo en el sector socioeconómico que tradicionalmente más sale a comer fuera de casa. Vela señaló que aunque el salario mínimo ha aumentado considerablemente, los salarios medios no han seguido el mismo ritmo de crecimiento.

"La industria depende mucho de la clase media, y cuando esta no tiene dinero disponible en la bolsa, simplemente no va a comer fuera", explicó el dirigente empresarial.

Saturación del mercado y barreras bajas de entrada

La situación se complica aún más por la saturación del mercado. Según Vela, han crecido muchos nuevos restaurantes debido a las bajas barreras de entrada para establecer este tipo de negocios, pero el número de comensales ha disminuido particularmente en el mercado local.

El presidente de la AMR detalló que "hay muchos más restaurantes compitiendo por una base de clientes que se ha reducido", creando un escenario especialmente difícil para los establecimientos establecidos.

Impacto de la inflación y retenciones impositivas

La inflación representa otro desafío significativo. Aunque se ha moderado en comparación con los niveles posteriores a la pandemia, los precios de la canasta de insumos continúan aumentando aproximadamente un 4% anual de manera acumulativa, lo que inevitablemente se traduce en aumentos en los precios de las cartas de los restaurantes.

Además, las plataformas de entrega a domicilio representan un problema financiero adicional debido a las retenciones impositivas que aplican. Vela explicó que estas plataformas retienen la mitad del IVA y 2 puntos porcentuales de la venta como retención, además de que los restaurantes deben otorgar crédito a las plataformas, lo que "afecta considerablemente el flujo de efectivo de los establecimientos".

Falta de políticas públicas de incentivo

El dirigente restaurantero hizo un llamado a las autoridades para implementar políticas públicas que incentiven la inversión en lugar de desalentarla, señalando que el sector necesita condiciones más favorables para recuperarse de la prolongada crisis.

Perspectivas moderadamente optimistas para 2026

A pesar del panorama desafiante, Vela expresó cierta esperanza para el próximo año, considerando dos factores positivos:

  1. El Mundial de Fútbol 2026 que se celebrará en Norteamérica
  2. Un mayor crecimiento económico esperado para el país de más del 1%

El sector restaurantero anticipa que el evento deportivo generará aproximadamente 12,000 nuevos empleos temporales y un crecimiento en las ventas. Como estrategia para atraer comensales, los restaurantes planean lanzar menús futboleros durante el mes de mayo.

Vela concluyó que aunque no esperan un crecimiento superior al 1% en el sector para 2026, esto representaría una mejora significativa respecto a 2025, año en el que "prácticamente no hubo crecimiento ni decrecimiento" en la industria restaurantera mexicana.