Nueva York. Los más de tres millones de camioneros estadounidenses enfrentan los precios del diésel más altos de los últimos años, lo que agrava la presión sobre el sector. El precio promedio nacional ha subido 1.89 dólares, un 50 por ciento, desde que el inicio de la guerra con Irán paralizó el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz, vital para los flujos energéticos mundiales.
El diésel es el segundo mayor gasto operativo de los camioneros. Hasta el lunes, las flotas gastaban en promedio 5.52 dólares por galón, superando el anterior máximo histórico de 5.50 dólares de junio de 2022, según datos de Samsara. Los precios del petróleo también se dispararon, elevando costos de transporte y precios de bienes de consumo.
Expertos advierten que no se vislumbra alivio, ya que los precios del diésel en centros logísticos como California y Texas alcanzaron máximos históricos y el alto el fuego anunciado por Estados Unidos e Irán parece frágil. El transporte por carretera es un barómetro de la economía estadounidense: en 2024 transportó 11 mil 300 millones de toneladas de mercancías, casi tres cuartas partes del total nacional, y generó 906 mil millones de dólares en ingresos.
Jason Miller, profesor de cadena de suministro en la Universidad Estatal de Michigan, señaló que ninguna empresa tenía presupuestado 5.60 dólares por galón para 2026. FedEx advirtió que las repercusiones de la guerra podrían lastrar sus resultados del cuarto trimestre si los clientes reducen pedidos por el alza de costos de combustible.



