Impuestos 'Absurdos' en la Historia de México: Un Viaje por la Fiscalidad Pasada
En México, el tema de los impuestos suele generar conversaciones intensas a lo largo del año, especialmente cuando los contribuyentes enfrentan pagos habituales ante el Sistema de Administración Tributaria (SAT). Algunos de estos gravámenes, como la tenencia vehicular o los impuestos a la comida chatarra y bebidas azucaradas, pueden parecer peculiares o incluso inexistentes en otros países, destacando la singularidad del sistema fiscal mexicano.
Ejemplos Contemporáneos de Impuestos Únicos
Por ejemplo, el pago de la tenencia se aplica a la propiedad de vehículos y varía significativamente entre los diferentes estados del país. Este impuesto ha sido objeto de debate por su impacto en los automovilistas. Además, el impuesto a la comida chatarra, implementado para combatir la creciente obesidad en México, y el gravamen a las bebidas azucaradas, vigente desde 2014, buscan abordar problemas de salud pública mediante medidas fiscales.
Impuestos Históricos que Hoy Resultan Inimaginables
Los impuestos han evolucionado con el tiempo, y en México han existido algunos que hoy se consideran verdaderamente 'absurdos' o impensables para los contribuyentes modernos. Estos gravámenes históricos a menudo se basaban en la naturaleza, justificación o contexto de su aplicación, reflejando desafíos en la recaudación basada en ingresos y patrimonio.
Durante el gobierno del expresidente Antonio López de Santa Anna, se implementaron contribuciones singulares inspiradas en tendencias fiscales europeas del siglo XVII. Según el historiador Héctor Strobel, en un artículo para la revista Relatos e Historias en México, estos impuestos no solo fueron una realidad en México, sino que derivaron de prácticas internacionales.
Detalles de los Impuestos Más Curiosos
- Impuesto a Puertas y Ventanas: Originado en Inglaterra, este gravamen se extendió a países como Francia, Suecia, España y Países Bajos. En México, fue impuesto por Santa Anna en 1854 bajo el nombre de 'impuesto a luces exteriores'. Muchos ciudadanos optaron por cerrar puertas y ventanas en sus hogares para evitar pagos elevados, como parte de una estrategia para sanar las finanzas tras la Guerra de Independencia.
- Impuesto a Perros: Implementado en 1853, este arancel por la posesión de caninos todavía se paga en algunos países hoy en día, mostrando su persistencia a través del tiempo.
- Impuesto a Caballos y Carros: Considerados precursores de la tenencia vehicular moderna, estos gravámenes también tienen raíces europeas y fueron aplicados en México durante el siglo XIX.
Contrario a la creencia popular, Strobel señala que estos impuestos históricos no generaban incomodidad significativa en la población, pero sí hablan de la profunda influencia europea en la construcción del sistema fiscal mexicano. Esta herencia fiscal continúa moldeando las políticas tributarias del país en la actualidad.