El Gobierno de México y los concesionarios de gasolinerías, encabezados por Onexpo Nacional, llegaron a un acuerdo para reducir el precio del diésel a 27 pesos por litro, medida que entrará en vigor la próxima semana. Así lo confirmó Enrique Félix Robelo, presidente de Onexpo Nacional, tras una serie de reuniones con funcionarios federales.
Reuniones clave para el acuerdo
El anuncio se dio luego de un encuentro previo a las 16:30 horas con el secretario de Hacienda, Edgar Amador Zamora, y la secretaria de Energía, Luz Elena González. Posteriormente, los representantes del sector gasolinero se reunieron con la presidenta Claudia Sheinbaum, donde se selló el compromiso de reducir el costo del combustible.
Félix Robelo explicó que el Gobierno de México realizará ajustes a través del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y la Secretaría de Hacienda aplicará estímulos fiscales para lograr la reducción. "Ellos van a hacer sus ajustes, ya ven que tienen los mecanismos del IEPS y a través de la Secretaría de Hacienda van a aplicar estos estímulos fiscales; van a echar mano de ello", destacó.
Implementación gradual a partir de mayo
Inicialmente, se había acordado que el nuevo precio comenzara a regir el 1 de mayo. Sin embargo, debido a que algunas estaciones de servicio aún cuentan con inventarios adquiridos al precio anterior de 28 pesos, la reducción se aplicará de manera gradual. "Nosotros como sector estamos trabajando en estas mesas de negociación para llegar a estos acuerdos y estar acorde con la política económica y social que tiene el Gobierno de México. Hay que recordar que estaciones de servicio tienen inventarios por precios todavía de esta semana. Entonces vamos a esperar para la siguiente semana a partir de la siguiente semana (se aplicará la reducción)", explicó Félix Robelo.
Por su parte, Roberto Arámbulo, director general adjunto de Petroplazas y Abastecedora Combustible, señaló que la reducción se hará de forma paulatina a partir del 1 de mayo. Calificó la reunión como "muy amigable" y destacó que representa una gran oportunidad para ayudar a la población ante el contexto económico actual.
El acuerdo busca aliviar la carga económica de los transportistas y consumidores, en un momento en que la inflación y los costos de combustibles han impactado el poder adquisitivo de las familias mexicanas.



