Especialistas prevén una mayor depreciación del peso frente al dólar en los próximos días, impulsada por la guerra entre Estados Unidos e Irán y las presiones inflacionarias. Aunque el peso se recuperó ligeramente este lunes, el ambiente de incertidumbre en los mercados podría provocar nuevas caídas.
Factores clave de la depreciación
Jesús López, subdirector de Análisis Económico y Financiero de Banco Base, señaló que el principal motivo de la depreciación reciente es el conflicto en Medio Oriente y las presiones inflacionarias. "El espacio de apreciación del peso es muy limitado. Se requiere que termine la guerra y bajen los precios del petróleo para una recuperación sostenida, pero no es el escenario central", explicó.
Impacto de la guerra y la inflación
La guerra entre Estados Unidos e Irán ha elevado los precios de las materias primas, generando inflación global. Esto fortalece al dólar y presiona al peso. López indicó que el tipo de cambio podría rondar niveles de 17.30 a 17.40 pesos por dólar en el corto plazo.
Reacción de los mercados
La semana pasada, la depreciación del peso fue una de las más pronunciadas. La visita del presidente Donald Trump a China decepcionó a los mercados, que esperaban avances en la reapertura del estrecho de Ormuz. Además, las presiones inflacionarias podrían obligar a los bancos centrales a subir tasas de interés.
Perspectivas para Banxico
El especialista descartó un aumento inmediato de la tasa de interés por parte del Banco de México, ya que esperará a que la inflación se estabilice. Mientras tanto, el peso seguirá vulnerable a los acontecimientos internacionales.



