La inversión extranjera directa (IED) en México alcanzó un nivel histórico en 2024, superando los 36 mil millones de dólares, según datos oficiales. Este monto representa un incremento del 12% respecto al año anterior y consolida al país como uno de los destinos más atractivos para el capital internacional.
Factores clave del crecimiento
El aumento se debió principalmente a la expansión de la industria manufacturera, especialmente en el sector automotriz y de electrodomésticos, así como a las inversiones en energías renovables. Empresas de Estados Unidos, China y Alemania lideraron los flujos de capital, aprovechando los acuerdos comerciales y la cercanía geográfica con el mercado norteamericano.
Impacto económico
La IED generó más de 200 mil empleos directos y contribuyó al crecimiento del PIB en un 3.5%. Los estados más beneficiados fueron Nuevo León, Baja California y Chihuahua, que concentraron el 60% de las inversiones. Además, se registró un aumento en la transferencia de tecnología y la modernización de procesos productivos.
Perspectivas futuras
Analistas prevén que la tendencia alcista continuará en 2025, aunque advierten sobre posibles riesgos como la volatilidad del tipo de cambio y las tensiones comerciales globales. El gobierno mexicano ha anunciado nuevas reformas para facilitar la inversión, incluyendo incentivos fiscales y simplificación de trámites.
En resumen, el récord de IED refleja la confianza en la economía mexicana, pero es necesario mantener políticas estables para sostener el crecimiento a largo plazo.



