La producción industrial en México experimentó una contracción del 0.86% durante el último trimestre, de acuerdo con cifras reportadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Este descenso representa una desaceleración significativa en comparación con periodos anteriores, impactando principalmente a los sectores manufacturero y de la construcción.
Detalles de la caída
El informe del INEGI revela que la producción manufacturera disminuyó un 1.2%, mientras que la construcción registró una baja del 0.9%. Por su parte, la minería mostró una ligera recuperación del 0.3%, aunque no fue suficiente para compensar las pérdidas en otros rubros.
Factores que influyeron
Analistas señalan que la caída se debe a una combinación de factores, incluyendo la desaceleración económica global, problemas en las cadenas de suministro y una menor demanda interna. Además, la incertidumbre política y las tasas de interés elevadas han afectado la inversión en el sector industrial.
Impacto en la economía
Esta contracción trimestral podría tener repercusiones en el Producto Interno Bruto (PIB) del país, ya que la industria representa una parte fundamental de la economía mexicana. Expertos advierten que, de continuar esta tendencia, podrían registrarse pérdidas de empleos en los sectores más afectados.
Reacciones de expertos
Economistas consultados por Reforma consideran que es necesario implementar políticas que fomenten la inversión y mejoren la competitividad. Asimismo, sugieren que el gobierno debe trabajar en estrechar la colaboración con el sector privado para mitigar los efectos de la desaceleración.
Perspectivas futuras
Las proyecciones para los próximos meses no son alentadoras. Se espera que la producción industrial continúe enfrentando desafíos, aunque una posible recuperación dependerá de factores como el control de la inflación y la estabilidad en los mercados internacionales. El INEGI continuará monitoreando la evolución de estos indicadores para proporcionar datos actualizados.



