La eliminación de una selección nacional en un Mundial puede dejar una pequeña huella en los mercados financieros, pero difícilmente cambia su rumbo. Un análisis de Expansión sobre los principales índices bursátiles de cinco países eliminados durante la Copa Mundial de la FIFA 2026 muestra que la reacción de las bolsas fue dispar y de corta duración, lo que coincide con la evidencia académica que atribuye estos movimientos más al sentimiento de los inversionistas que a cambios reales en los fundamentos económicos.
Reacciones dispares en los mercados tras la eliminación
En la primera sesión posterior a la eliminación, el DAX alemán avanzó 1.5% y el KOSPI surcoreano 5.4%, mientras que el S&P/BMV IPC mexicano retrocedió 0.9%, el Bovespa brasileño cayó 0.9% y el COLCAP colombiano perdió 0.9%. Tres sesiones después, el mercado alemán acumulaba una ganancia de 3.9%, en contraste con caídas de 2.2% en Brasil, 1.6% en México y 0.9% en Corea del Sur, lo que refuerza que cualquier impacto asociado al resultado deportivo suele ser pequeño y rápidamente superado por otros factores económicos y financieros.
El 'efecto derrota' según la academia
Uno de los trabajos más influyentes sobre este fenómeno, elaborado por Alex Edmans, Diego García y Øyvind Norli y publicado en The Journal of Finance, encontró que las derrotas en rondas de eliminación de la Copa del Mundo generan, en promedio, rendimientos anormales negativos cercanos a 0.49% durante la siguiente sesión bursátil. En contraste, las victorias producen un efecto considerablemente menor e incluso estadísticamente débil.
"La explicación es principalmente conductual", señaló Alik García, experto en inversiones de Valmex. Añade que la decepción colectiva deteriora temporalmente el estado de ánimo de los inversionistas, reduciendo ligeramente su disposición a asumir riesgos.
"Diversos estudios muestran que, cuando una selección nacional es eliminada de un torneo importante, el mercado bursátil del país suele registrar rendimientos ligeramente inferiores al promedio en la sesión siguiente. El 'efecto derrota' se puede defender algo, mientras que el 'efecto victoria' también existe, pero es considerablemente más débil y de corta duración", explicó Ramsé Gutiérrez Hernández, Senior Vice President y Co Head of Investments México. El especialista añadió que el fenómeno no responde a un deterioro económico, sino a cambios temporales en el sentimiento del mercado.
El Mundial reduce la actividad bursátil
La influencia del Mundial sobre los mercados incluso comienza antes del silbatazo final. Un estudio del Banco Central Europeo (BCE), en 2012, que analizó millones de operaciones bursátiles durante la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010, encontró que cuando jugaba la selección nacional, el número de transacciones disminuía alrededor de 45% y el volumen negociado cerca de 55%. Además, cada gol reducía aún más la actividad y la sincronía entre las bolsas locales y los mercados internacionales se debilitaba, evidencia de que muchos inversionistas simplemente dejaban de mirar las pantallas para concentrarse en el partido.
México: eliminación y contexto global complejo
México quedó eliminado el 5 de julio tras perder frente a Inglaterra. En las sesiones posteriores, el S&P/BMV IPC acumuló una baja de alrededor de 1.6%, un comportamiento que encaja dentro del rango observado en otros mercados eliminados durante el torneo. Sin embargo, el resultado deportivo coincidió con un entorno internacional particularmente complejo. Durante esos días, Estados Unidos intensificó sus ataques contra Irán, aumentando las tensiones en Medio Oriente, impulsando el precio del petróleo y presionando los mercados globales. Al mismo tiempo, los inversionistas seguían atentos al comportamiento de los rendimientos de los bonos estadounidenses y a las elevadas valuaciones del sector tecnológico. En ese contexto, resulta prácticamente imposible atribuir los movimientos bursátiles únicamente al resultado futbolístico.
"No creemos que los resultados de las eliminatorias mundialistas estén provocando reacciones relevantes en el mercado accionario local, porque los inversionistas ya han incorporado que cualquier efecto será de corta duración", afirmó García, quién se desempeña como subdirector de Análisis Bursátil de la casa de bolsa. Añadió que solo 13% de los partidos del Mundial se disputan en México y que muchas emisoras cotizadas tienen operaciones suficientemente diversificadas para que el torneo modifique sus perspectivas de largo plazo.
Sectores específicos sí muestran impacto
Donde sí existe un efecto más visible es sobre algunos sectores de la economía. "En el caso de México podría generar un impulso moderado sobre la actividad económica, principalmente por turismo y consumo, mientras que el impacto sobre la inflación sería limitado. En términos de inversión, el Mundial representa más un viento para sectores como consumo discrecional, hotelería y medios de comunicación que un verdadero catalizador estructural para el mercado accionario", señaló Ramsé Gutiérrez.
De hecho, en la sesión posterior a la eliminación del Tri frente a Inglaterra, el S&P/BMV IPC avanzó 1.06%, impulsado por factores globales y por el renovado apetito por mercados emergentes, mientras que emisoras relacionadas con el consumo mostraron un desempeño más débil: Walmex cayó 1.36%, Chedraui perdió 1.23% y Alsea retrocedió 0.75%. En contraste, empresas vinculadas al turismo y movilidad como ASUR (+2.98%), GAP (+2.06%) y Televisa (+2.12%) avanzaron durante la jornada.



