Ante el crecimiento del comercio electrónico, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) llamó a los consumidores a leer con atención los términos y condiciones de las páginas web antes de aceptarlos, ya que hacerlo sin revisarlos puede generar desventajas. Al aceptar estos términos, se firma digitalmente un contrato de adhesión, donde el cliente no puede negociar las cláusulas.
La Ley Federal de Protección al Consumidor establece que los contratos deben ser claros y sin disposiciones que afecten los derechos de las personas. La Profeco cuenta con el Registro Público de Contratos de Adhesión para supervisar estos acuerdos, pero en el entorno digital, especialmente en plataformas internacionales, esta supervisión no siempre se aplica.
La dependencia advierte sobre cláusulas abusivas como obligar al consumidor a renunciar a términos ofrecidos previamente, modificar unilateralmente el contrato sin previo aviso, incluir cargos ocultos o renovaciones automáticas agresivas, y establecer jurisdicciones inconvenientes para resolver disputas legales.
Profeco recomienda tomar capturas de pantalla de los términos aceptados, ya que las empresas pueden modificarlos posteriormente. En caso de detectar una cláusula abusiva, se debe contactar al servicio al cliente por escrito y conservar la comunicación. Si no hay respuesta, se puede presentar una queja formal ante Profeco, que puede iniciar un procedimiento por infracciones y aplicar sanciones económicas.



