Sherritt International suspende operaciones mineras en Cuba por bloqueo de combustible de EU
Minera canadiense pausa operaciones en Cuba por bloqueo de EU

Sherritt International detiene operaciones en Cuba por bloqueo de combustible estadounidense

La minera canadiense Sherritt International ha anunciado oficialmente que suspenderá sus operaciones en la mina de níquel y cobalto de Moa, ubicada en Cuba, a partir de la próxima semana. Esta decisión se debe directamente al bloqueo de combustible impuesto por Estados Unidos, que ha impedido el suministro necesario para mantener las actividades extractivas en la isla caribeña.

Impacto en la producción y la economía cubana

La mina de Moa representa uno de los proyectos industriales más grandes de Cuba y es una fuente crucial de ingresos para el gobierno de La Habana. Sherritt, en conjunto con la General Nickel Company SA de Cuba, produce níquel y cobalto, minerales esenciales para la fabricación de baterías y aleaciones. La empresa conjunta tiene una capacidad de producción anual de 38,200 toneladas, las cuales son enviadas a la refinería de Sherritt en Fort Saskatchewan, Alberta, Canadá.

La suspensión de operaciones en Cuba no afectará de inmediato a la refinería canadiense, ya que cuenta con existencias suficientes hasta mediados de abril. Sin embargo, Sherritt está evaluando opciones para mantener la continuidad tanto en Moa como en Fort Saskatchewan a largo plazo. Cabe destacar que la participación de la empresa en la compañía energética cubana Energas SA, que suministra electricidad a la red nacional, no se ve afectada por esta medida.

Crisis energética y alternativas de transporte en Cuba

La suspensión de Sherritt se enmarca en una grave crisis energética que enfrenta Cuba, agravada por el fin del suministro de petróleo desde Venezuela y las amenazas de aranceles por parte de Estados Unidos. El gobierno cubano ha implementado medidas de emergencia que incluyen la racionalización de la venta de gasolina y la suspensión de la venta de petróleo, lo que ha reducido drásticamente el transporte público y privado.

En respuesta, los cubanos han recurrido a alternativas como:

  • Triciclos eléctricos: Vehículos con capacidad para seis a ocho pasajeros, que se han convertido en un salvavidas para la movilidad urbana.
  • Bicitaxis: Muchos de ellos equipados con motores eléctricos, han ganado popularidad en La Habana y otras ciudades.
  • Bicicletas: Personas han desempolvado bicicletas guardadas por años para desplazarse.

Testimonios como el de Eduardo Romano, un taxista que cambió su automóvil por un triciclo eléctrico, ilustran la adaptación forzada por la escasez de combustible. Romano comenta: "Debido al tema de la gasolina y el petróleo hemos tenido que coger esta alternativa". La demanda de estos servicios ha sido descrita como "atómica" por conductores, superando la oferta disponible.

Consecuencias económicas y sociales

La crisis ha elevado los precios del transporte, con la gasolina cotizándose a cinco dólares por litro en el mercado negro, y ha triplicado el costo de los taxis privados. Con un salario medio de 6,680 pesos (13.6 dólares), muchos cubanos enfrentan dificultades para costear el transporte, afectando su capacidad para trabajar y acceder a servicios esenciales. Roselia López, una estomatóloga, se queja: "La situación del transporte es pésima".

Esta situación subraya la interdependencia entre la industria minera y la crisis energética en Cuba, destacando cómo las decisiones internacionales impactan directamente en la vida cotidiana y la economía local.