ABM proyecta leve recuperación del PIB mexicano para 2026, pero insuficiente
Cancún, Quintana Roo. - El crecimiento económico de México experimentaría una ligera recuperación durante el año 2026, aunque se mantendría por debajo de su verdadero potencial, según afirmó Emilio Romano, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM). Las declaraciones fueron realizadas en el marco de la 89 Convención Bancaria, donde se presentaron las proyecciones actualizadas del sector financiero.
Proyecciones del Producto Interno Bruto
De acuerdo con las estimaciones de la ABM, el Producto Interno Bruto (PIB) de México pasaría de un crecimiento de 0.8% en 2025 a 1.5% en 2026. Este escenario se desarrollaría en un contexto de mayor estabilidad macroeconómica, impulsado por factores clave que están comenzando a alinearse favorablemente.
Factores que respaldan la recuperación
Romano destacó que uno de los elementos fundamentales que sustentan esta proyección es la desaceleración de la inflación, la cual se mantiene en niveles cercanos al 3.5% y muestra una tendencia claramente a la baja. Esta disminución en los precios podría favorecer significativamente tanto el consumo de los hogares como la inversión empresarial.
Asimismo, el presidente de la ABM señaló que la expectativa generalizada de una reducción en las tasas de interés contribuiría a generar condiciones más propicias para la actividad económica y el financiamiento en todo el territorio nacional. Un entorno de tasas más bajas facilitaría el acceso al crédito y reduciría los costos de financiamiento para las empresas.
Advertencias sobre el crecimiento insuficiente
No obstante, Romano advirtió con firmeza que, pese a estas condiciones favorables, el crecimiento previsto para 2026 sigue siendo insuficiente para el tamaño y el potencial real de la economía mexicana. "El país tiene una gran oportunidad de crecer mucho más, pero necesitamos detonar la inversión de manera decisiva", indicó el líder bancario durante su intervención.
Retos estructurales para la inversión
En ese sentido, subrayó que uno de los principales desafíos estructurales que enfrenta México es elevar los niveles de inversión de manera sostenida. Para lograr este objetivo, se requiere fortalecer factores críticos como:
- La certeza jurídica para los inversionistas
- La seguridad en todas las regiones del país
- La confianza necesaria para realizar inversiones a largo plazo
El presidente de la ABM explicó que, si bien el crédito bancario ha experimentado un crecimiento constante en los últimos años y el sistema financiero mexicano se mantiene notablemente sólido, estos avances no han sido suficientes para impulsar un mayor dinamismo económico. Se requiere un entorno integral que favorezca específicamente la inversión productiva en sectores estratégicos.
Bases macroeconómicas y desafíos futuros
Finalmente, Romano sostuvo que México cuenta con bases macroeconómicas estables que proporcionan un piso firme para el desarrollo. Sin embargo, el desafío fundamental hacia adelante será traducir estas condiciones favorables en un crecimiento económico más robusto y sostenido en el mediano plazo. La capacidad de convertir la estabilidad actual en prosperidad futura dependerá en gran medida de las políticas implementadas y del clima de inversión que se logre crear en los próximos años.



