México en tres Copas Mundiales: 1970, 1986 y 2026, un espejo económico cambiante
México se prepara para ser anfitrión de la Copa Mundial de Fútbol por tercera ocasión en 2026, un evento que llega en un contexto económico marcadamente diferente a los dos anteriores: 1970 y 1986. Cada uno de estos torneos ha coincidido con momentos históricos y económicos únicos para la nación, desde el crecimiento acelerado del desarrollo estabilizador hasta las crisis petroleras y la actual recuperación postpandemia.
1970: El Mundial del crecimiento boyante
El año en que Pelé y Brasil levantaron el trofeo, México disfrutaba de una economía en expansión. Según datos del Banco de México, el Producto Interno Bruto (PIB) creció a una tasa del 7.7% anual real en 1970, superando el 6.3% del año anterior. Este dinamismo se reflejó en un aumento conjunto de la inversión pública y privada del 11.9%.
El informe anual del banco central destacó que el acelerado aumento del PIB se sustentó en:
- Mayor gasto privado en inversión y consumo.
- Incremento sustancial del gasto público en inversión.
- Adquisiciones importantes de equipo y materias primas desde el exterior.
Sin embargo, este crecimiento no estuvo exento de presiones inflacionarias. La inflación se ubicó en 4.8%, influenciada por factores como el aumento de precios en Estados Unidos (de donde provenía el 63% de las importaciones) y ajustes internos como la nueva Ley Federal del Trabajo.
Este Mundial se desarrolló al final del sexenio de Gustavo Díaz Ordaz, marcado por la matanza estudiantil de 1968, y precedió la llegada de Luis Echeverría a la presidencia.
1986: La crisis petrolera y el Mundial de Maradona
Doce años después, cuando Diego Maradona condujo a Argentina al título, la economía mexicana enfrentaba una severa crisis. El desplome de los precios del petróleo en 1986, que cayeron a 11.8 dólares por barril (46.6% menos que en 1985), desestabilizó las finanzas públicas y la balanza de pagos.
El Banco de México reportó que la caída en los ingresos petroleros representó una pérdida de 8.5 mil millones de dólares, monto que superaba la contribución de toda la agricultura nacional al PIB. Esta situación:
- Provocó una contracción del PIB del 3.7%.
- Elevó la inflación al 105.7%.
- Impulsó la devaluación del peso, que alcanzó los 923.5 pesos por dólar.
Bajo el mandato de Miguel de la Madrid, el gobierno implementó el Programa de Aliento y Crecimiento (PAC) y negoció una reestructuración de la deuda externa. Además, 1986 fue el año en que México ingresó al Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), iniciando una mayor apertura comercial.
2026: Recuperación lenta e incertidumbre global
El próximo Mundial llega en un escenario económico distinto. Tras la pandemia de COVID-19, que provocó una caída del PIB superior al 8% en 2020, México muestra una recuperación lenta, con un crecimiento proyectado apenas por encima del 1% para 2026.
La economía actual se caracteriza por:
- Una inflación controlada, proyectada en 4.0% según el Banco de México.
- Bajo desempleo, pero con generación limitada de empleos formales.
- Reformas laborales, como el aumento a doble dígito del salario mínimo y la reducción paulatina de la jornada laboral.
Un evento clave será la revisión del Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), base del comercio exterior regional. Además, la volatilidad de los mercados por conflictos geopolíticos y el precio del petróleo cercano a los 100 dólares por barril añaden incertidumbre.
Con Claudia Sheinbaum en la presidencia, el país enfrenta el desafío de organizar el Mundial mientras consolida su recuperación económica en un contexto global complejo.
Estos tres Mundiales no solo han sido eventos deportivos, sino también reflejos de las transformaciones económicas de México, desde el optimismo del desarrollo estabilizador hasta los ajustes de las crisis y la actual etapa de integración global.



