El Producto Interno Bruto (PIB) de México registró una contracción del 0.6% durante el tercer trimestre de 2024, una cifra inferior a la estimada por los analistas, quienes anticipaban una caída más pronunciada. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer este viernes los resultados, que muestran una desaceleración económica menor a la esperada.
Detalles de la contracción del PIB
De acuerdo con el INEGI, la caída del PIB en el período julio-septiembre fue del 0.6% en comparación con el trimestre anterior. Este descenso es menor al 0.8% que proyectaban los especialistas consultados por el Banco de México. La economía mexicana había mostrado un crecimiento moderado en los trimestres previos, pero factores como la inflación y la incertidumbre global han afectado el desempeño.
Sectores más afectados
El sector servicios, que representa una parte importante de la economía, experimentó una contracción del 0.5%. Por su parte, la industria manufacturera cayó un 1.2%, mientras que el sector agropecuario mostró un crecimiento marginal del 0.1%. Estos datos reflejan una desaceleración generalizada, aunque menos severa de lo anticipado.
Reacciones de analistas
Analistas económicos señalaron que la contracción menor a la esperada podría deberse a un consumo interno más resiliente de lo previsto. Sin embargo, advirtieron que la economía mexicana enfrenta riesgos significativos, como la desaceleración de la economía estadounidense y la persistente inflación. “La caída del PIB es preocupante, pero el hecho de que sea menor a lo estimado da un respiro”, comentó un analista de Grupo Financiero Banorte.
Perspectivas para el cierre de año
Para el cuarto trimestre de 2024, las expectativas son mixtas. Algunos pronósticos indican una posible recuperación leve, mientras que otros anticipan una nueva contracción. El Banco de México ha ajustado a la baja su pronóstico de crecimiento para todo el año, situándolo en alrededor del 1.5%. La incertidumbre sobre la política económica y las elecciones en Estados Unidos podrían influir en el desempeño futuro.
En resumen, la economía mexicana muestra signos de desaceleración, pero la contracción del PIB en el tercer trimestre fue menor a la esperada, lo que genera un panorama mixto para los próximos meses.



