5 razones para visitar Nueva Zelanda además de Tim Payne
5 razones para visitar Nueva Zelanda

Si la popularidad del futbolista Tim Payne despertó tu curiosidad sobre su lugar de origen, te contamos cinco razones para visitar Nueva Zelanda, un país que cautiva por sus paisajes y cultura.

Locaciones de El Señor de los Anillos

El director Peter Jackson transformó su tierra natal en el hogar de las novelas de J.R.R. Tolkien. El punto de partida obligado es el set de filmación de Hobbiton, en Matamata, Isla Norte. Podrás admirar las cuarenta y cuatro fachadas de las casas hobbit, decoradas con detalles como ropa colgada y chimeneas que emiten humo real. El Parque Nacional Tongariro, Patrimonio de la Humanidad, sirvió de escenario para Mordor, mientras que en Wellington, el Parque Regional Kaitoke albergó el reino elfo de Rivendell, con señalización interactiva y una réplica del arco elfo.

Cultura Maorí

En Rotorua, los visitantes pueden ingresar a un marae y presenciar el powhiri, la ceremonia de bienvenida con cantos y el hongi (saludo que consiste en presionar nariz y frente). También se puede ver el haka, expresión de orgullo y fuerza comunitaria, y el ta moko, tatuaje tradicional que narra genealogía y logros personales.

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Milford Sound: la octava maravilla

Ubicado en el Parque Nacional Fiordland, en la Isla Sur, este fiordo es considerado la octava maravilla del mundo. Un crucero recorre sus dieciséis kilómetros hasta el mar de Tasmania, pasando por el emblemático Mitre Peak y las cascadas Stirling, donde los pasajeros experimentan el "bautismo de Milford", una lluvia de rocío glacial que purifica el espíritu.

Glaciares Franz Josef y Fox

En la Costa Oeste de la Isla Sur, estos glaciares descienden hasta menos de trescientos metros sobre el nivel del mar, adentrándose en una selva tropical templada, un fenómeno único en el mundo.

Playas termales

Hot Water Beach, en la Isla Norte, cuenta con fuentes subterráneas de agua volcánica que alcanzan hasta sesenta y cuatro grados centígrados. Durante la marea baja, los visitantes cavan piscinas individuales en la arena para mezclar el agua termal con las olas frías del Pacífico, logrando un baño relajante.

Visitar Nueva Zelanda es sumergirse en un ecosistema donde la naturaleza dicta las reglas. Cada jornada se convierte en una expedición distinta, dejando una huella profunda en quien la visita.

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