La presidenta Claudia Sheinbaum decidió no asistir este jueves 11 de junio al Estadio Azteca-Banorte, denominado Ciudad de México por la FIFA. El fantasma de la rechifla a Miguel de la Madrid en 1986 sigue presente. Para muchos, el error en aquel entonces fue presentar al mandatario mexicano. La Presidenta prefirió regalar su boleto a una joven veracruzana que ganó un concurso de dominadas con el balón.
Trump y el Mundial: una historia distinta
Una historia diferente se vivirá con Donald Trump, quien planea sacar todo el jugo político y publicitario a la Copa del Mundo. El año pasado, Trump se coló a la foto de festejo del Chelsea cuando ganó la Copa Mundial de Clubes de la FIFA. Si Trump se coló a la foto de un torneo de clubes, imagínese lo que no hará en la final del Mundial.
Un pase de 0.2% del PIB
México se preparó para los únicos 13 juegos de los 104 partidos que se realizarán. Los planea aprovechar al máximo. Es el único país que ha tenido otros dos Mundiales históricos: el de 1970 con Pelé y el de 1986 con Maradona. ¿Cómo repercutirá en la economía el Mundial? El secretario de Hacienda, Edgar Amador, señala que el impulso futbolero en el consumo nos traerá un empujón de 0.2% del PIB. Banamex opina que puede ser de 0.1% del PIB. Como sea, el empujón en el consumo en servicios como hotelería, restaurantes, espectáculos y museos será bienvenido. Pero sabemos que lo principal será el foco de atención en México.
AICM, futbolero
En aeropuertos, el gobierno de la presidenta Sheinbaum quería darle una ayudita al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, pero las restricciones impidieron tener vuelos provenientes de Estados Unidos. Fue el clásico AICM el que dio la cara para recibir el Mundial. El aeropuerto capitalino tuvo una inyección de 6.4 millones de pesos (de un total de 10 millones de pesos), según nos dijo el almirante Juan José Padilla Olmos, director del AICM. Sí se le nota, aunque con fallas por las prisas, como fue la caída de una techumbre de un puente peatonal.
Brugada, Samuel y Lemus a tiempos extra
Nos agarraron las prisas. En la Ciudad de México, algunas obras van a marchas forzadas para terminar (el Cetram Huipulco y la Calzada Flotante en el Metro Chabacano). En Monterrey, los andadores aledaños al Estadio BBVA van a marchas forzadas, igual que los viaductos elevados en las Líneas 4 y 6 del Metro. Guadalajara casi termina su Fan Fest en Plaza Liberación, pero siguen las obras. En la capital, Clara Brugada utilizó un mecanismo interesante, el Fondo Mixto: tomaron los impuestos de hospedaje para obras del Mundial: el tren ligero para llegar al Estadio Azteca, la remodelación de la zona aledaña al estadio, las luminarias de Tlalpan. Juan Pablo de Botton, secretario de Finanzas de la Ciudad de México y encargado del financiamiento, nos comenta que fueron un total de 23 mil millones de pesos en la remodelación. Más allá del ajolote, que se pintó por varias partes y se tuvieron que repintar vías de amarillo, la capital quiere estar lista para el Mundial. Lo mismo sucedió con Samuel García, gobernador de Nuevo León, quien hasta fue a recibir a la selección japonesa. Y más allá de la falla chusca de recibir a los japoneses con un spot en coreano (tienen inversión coreana en Monterrey, en Pesquería, donde está KIA), el gobierno neoleonés quiso ser festivo. Lo mismo está haciendo Pablo Lemus, el gobernador de Jalisco, quien ya dijo que si el rey de España visita Guadalajara, es porque es seguro y festivo. La competencia entre Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara va a tiempos extra.
60% de ocupación y 5 millones de turistas
Sobre esto platicamos con Josefina Rodríguez Zamora, la secretaria de Turismo del gobierno federal, quien revela que a principios de junio ya hay entre 50 y 60% de ocupación hotelera y de plataformas de vivienda. Espera que dicha ocupación crezca en esta semana y las próximas. En cuanto a los cinco millones de personas que la FIFA dijo que vendrían al Mundial a México, en efecto, Josefina replica la cifra de que llegarán, solo a la Ciudad de México, cinco millones de turistas, lo que es similar a la ocupación (entre hoteles, plataformas y quienes llegan con familiares) que se tiene en un verano. En otras palabras, todavía no se ve la gran afluencia turística para México, pero no hay lugar a dudas de que el Mundial es un gran escaparate y puede multiplicar el turismo. Hasta lanzaron una aplicación llamada México Invita. El balón del Mundial empieza a rodar en México esta semana y el país no piensa desaprovechar los reflectores y el turismo.



