Adolescente en Edomex se autoflagela por acoso escolar constante
A sus 13 años, Luis, un joven que sueña con convertirse en chef o biólogo, ha recurrido a la autoflagelación tras ser víctima de bullying persistente en su escuela ubicada en el centro de Texcoco, Estado de México. Su madre, Elizabeth Cortés, ha alertado sobre el grave riesgo de que el menor pueda llegar al suicidio si no se toman medidas inmediatas.
El origen del acoso: burlas por dificultades de lectura y apariencia física
Elizabeth Cortés explicó que Luis padece Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), lo que le genera problemas para leer en voz alta. Esta situación ha sido aprovechada por sus compañeros para burlarse de él de manera constante. Las burlas no se limitan a sus dificultades académicas, sino que también se extienden a su apariencia física, incluyendo su peso y el acné que comienza a manifestarse en su rostro durante la adolescencia.
En un intento por mitigar el acoso, el propio Luis se inscribió en clases de inglés fuera de la escuela, que es de carácter bilingüe. Sin embargo, los esfuerzos fueron en vano, ya que las burlas y molestias continuaron sin tregua, exacerbando su frustración y depresión.
La autoflagelación como respuesta al dolor emocional
Debido a su naturaleza pasiva, Luis ha canalizado su depresión y frustración hacia sí mismo. En el incidente más reciente, utilizó una navaja de un sacapuntas para infligirse más de 100 lesiones en su brazo izquierdo. Su madre relató el momento en que descubrió las heridas: "Me di cuenta un día que fui a levantarlo temprano para ir al colegio. Él me decía que no quería ir, que tenía mucho sueño, pero cuando levanté la cobija de su cama, vi que en su bracito izquierdo tenía muchísimas lesiones".
Al ser interrogado, Luis admitió que él mismo se había causado las lesiones como respuesta directa al acoso constante que sufre por parte de sus compañeros en el entorno escolar. Este acto de autoflagelación subraya la gravedad del impacto psicológico que el bullying puede tener en los adolescentes, especialmente en aquellos con condiciones como el TDAH.
Un llamado urgente a la acción
Este caso pone de manifiesto la necesidad crítica de abordar el acoso escolar de manera efectiva en las instituciones educativas. La salud mental de los jóvenes está en juego, y situaciones como la de Luis requieren intervenciones inmediatas que incluyan apoyo psicológico, programas de prevención del bullying y la sensibilización de la comunidad escolar. La historia de Luis sirve como un recordatorio sombrío de las consecuencias devastadoras que el acoso puede tener, impulsando a la reflexión y a la acción para proteger a los más vulnerables.



