Padres de familia de la Escuela Secundaria Técnica número 1, ubicada en la colonia Bella Vista en Monterrey, Nuevo León, realizaron una protesta pacífica en las afueras del plantel para exigir la expulsión de un alumno que ha generado múltiples incidentes de violencia y acoso escolar.
Motivos de la protesta
Según los manifestantes, el estudiante, identificado como José de 14 años, ha protagonizado agresiones físicas y verbales contra sus compañeros, así como amenazas hacia los docentes. Los padres denuncian que la dirección escolar no ha tomado medidas contundentes para resolver la situación, lo que ha generado un ambiente de inseguridad y temor entre los alumnos.
“Ya no podemos permitir que nuestros hijos asistan a clases con miedo. Este alumno ha lastimado a varios compañeros y nadie hace nada”, expresó María López, madre de una de las víctimas.
Respuesta de las autoridades
La Secretaría de Educación de Nuevo León informó que se ha iniciado un proceso de investigación para evaluar el caso y determinar las sanciones correspondientes. En un comunicado, la dependencia señaló que se priorizará la seguridad de los estudiantes y se aplicarán los protocolos establecidos para casos de violencia escolar.
Además, se ha dispuesto la presencia de personal de apoyo psicológico para atender a los alumnos afectados y se realizarán reuniones con los padres de familia para informar sobre las medidas adoptadas.
Antecedentes del caso
De acuerdo con testimonios de los padres, el alumno conflictivo ha estado involucrado en riñas dentro y fuera del aula, además de haber dañado mobiliario escolar. En al menos dos ocasiones, se reportaron agresiones que requirieron atención médica para los afectados.
La situación ha generado un fuerte debate en la comunidad educativa sobre la efectividad de los protocolos contra el acoso escolar y la necesidad de reforzar la disciplina en las escuelas.
Los padres de familia advierten que continuarán con las movilizaciones hasta que se garantice un entorno seguro para sus hijos. Mientras tanto, la secundaria opera con normalidad, aunque con una notable ausencia de estudiantes cuyos padres decidieron no enviarlos a clases por temor.



