En un contexto de creciente violencia en las escuelas de México, madres de familia han manifestado su profunda preocupación por la seguridad de sus hijos. La falta de protocolos efectivos y la presencia de grupos delictivos cerca de los planteles educativos han generado un ambiente de temor constante.
Testimonios de madres
María, madre de dos niños en una escuela primaria de la Ciudad de México, compartió su angustia: "Cada día que mis hijos van a la escuela, rezo para que regresen sanos y salvos. Hemos escuchado de balaceras cerca y de extorsiones a directores". Situaciones similares se repiten en varios estados del país.
Medidas insuficientes
Las autoridades educativas han implementado programas como "Mochila Segura" y operativos de vigilancia, pero las madres consideran que son insuficientes. "No basta con revisar mochilas; necesitan policías en las entradas y salidas, y talleres para que los niños sepan cómo actuar ante un peligro", señaló Laura, madre de un adolescente.
Exigencias de las familias
- Mayor presencia policial en zonas escolares.
- Protocolos claros ante amenazas externas.
- Apoyo psicológico para estudiantes y padres.
- Coordinación entre escuelas y autoridades locales.
Organizaciones de padres han comenzado a reunirse para presionar a los gobiernos estatales y federal. "No podemos esperar a que ocurra una tragedia para actuar", afirmó un representante de la Asociación de Padres de Familia.
Respuesta gubernamental
La Secretaría de Educación Pública (SEP) ha anunciado la revisión de los protocolos de seguridad, pero las madres exigen acciones concretas. "Ya basta de promesas; queremos resultados", concluyó María. La violencia escolar se ha convertido en una crisis que requiere atención inmediata para garantizar el derecho a una educación segura.



