Obras de Mantenimiento en Escuelas de la CDMX Generan Interrupciones en Clases Presenciales
Padres de familia en la Ciudad de México han levantado la voz para denunciar que las obras de mantenimiento en diversos planteles educativos están afectando de manera significativa el desarrollo de las clases presenciales. Según reportes, estas intervenciones, que en teoría buscan mejorar la infraestructura escolar, han generado un caos organizativo que impacta directamente en el proceso de aprendizaje de los estudiantes.
Denuncias de Padres y Madres de Familia
Las quejas provienen de múltiples colonias y alcaldías, donde los representantes de los alumnos señalan que las obras no fueron coordinadas de manera adecuada con los calendarios escolares. "Llegamos a la escuela y nos encontramos con andamios, ruido constante y áreas cerradas. Es imposible que los niños se concentren en esas condiciones", comentó una madre afectada. Además, se reportan casos en los que las actividades han tenido que suspenderse temporalmente, generando retrasos en el plan de estudios.
Impacto en la Infraestructura y Seguridad Escolar
Las obras, que incluyen reparaciones en techos, instalaciones eléctricas y baños, aunque necesarias, han expuesto deficiencias en la planificación. Expertos en educación advierten que este tipo de situaciones pueden comprometer la seguridad de los estudiantes y el personal docente. "Es fundamental que estas intervenciones se realicen en periodos vacacionales o con horarios que minimicen la interrupción", señaló un especialista. La falta de comunicación entre las autoridades educativas y los contratistas ha sido un punto crítico en las denuncias.
Respuesta de las Autoridades y Soluciones Propuestas
Ante la presión, representantes de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en la CDMX han reconocido parcialmente el problema, argumentando que las obras son parte de un programa urgente de mantenimiento postpandemia. Sin embargo, han prometido revisar los protocolos para futuras intervenciones. Entre las soluciones propuestas se incluyen:
- Mejorar la coordinación entre las dependencias involucradas.
- Establecer horarios específicos para las obras que no interfieran con las clases.
- Implementar medidas de seguridad más estrictas en los planteles afectados.
Mientras tanto, los padres exigen transparencia y celeridad en la conclusión de las obras para normalizar la vida escolar. Este incidente pone en evidencia los desafíos que enfrenta el sistema educativo en la capital para equilibrar la mejora de infraestructura con la continuidad pedagógica.