En el municipio de Cuernavaca, Morelos, estudiantes de la escuela primaria "Benito Juárez" han tenido que tomar clases con casco protector debido al riesgo inminente de derrumbe en varias aulas. Desde hace semanas, grietas en paredes y techos, así como desprendimientos de yeso, han generado alarma entre la comunidad escolar.
Condiciones peligrosas
Los padres de familia denunciaron que la infraestructura del plantel, construido hace más de 40 años, presenta daños estructurales graves. "Las grietas son cada vez más grandes y ya cayeron pedazos del techo. Los niños tienen miedo de entrar", declaró María López, madre de uno de los alumnos. Ante la falta de respuesta de las autoridades, los padres decidieron que los niños usen cascos de obra para protegerse.
Protestas y exigencias
El jueves pasado, un grupo de padres realizó una protesta frente a la Secretaría de Educación de Morelos para exigir reparaciones inmediatas. "No vamos a permitir que nuestros hijos estudien en condiciones inseguras. Queremos una solución ya", señaló Juan Pérez, representante de los padres. Los manifestantes portaban carteles con frases como "Escuela segura, derecho de todos" y "Ni un niño más en riesgo".
Respuesta oficial
La Secretaría de Educación estatal informó que ya se realizó una inspección técnica y se elaboró un dictamen de daños. Sin embargo, los padres critican la lentitud del proceso. "Nos dijeron que van a reparar, pero no hay fecha. Mientras tanto, los niños siguen en peligro", agregó López. El Instituto de Infraestructura Física Educativa del Estado de Morelos (Inifed) se comprometió a iniciar trabajos de rehabilitación la próxima semana, aunque no especificó el alcance de las obras.
Medidas de emergencia
Ante la emergencia, la dirección de la escuela reubicó a los grupos de mayor riesgo en aulas temporales, pero la capacidad es limitada. Algunos estudiantes reciben clases en la biblioteca y en el auditorio, mientras que otros continúan en los salones dañados con cascos. "No es una solución, pero es lo que tenemos", comentó la directora del plantel, quien pidió el anonimato por temor a represalias.
La comunidad escolar espera que las autoridades actúen con celeridad para evitar una tragedia. Mientras tanto, los cascos se han convertido en un símbolo de la lucha por una educación segura en Morelos.



