Trabajadores de la SEP se movilizan contra la destitución de Marx Arriaga y exigen mejoras salariales
En un movimiento que ha captado la atención del sector educativo, empleados de la Secretaría de Educación Pública (SEP) han expresado su firme rechazo al cese de Marx Arriaga, un funcionario clave dentro de la institución. La protesta, que se ha desarrollado en las instalaciones centrales de la SEP, no solo se centra en la destitución, sino que también incluye una demanda contundente: un aumento salarial del 100% para los trabajadores, argumentando que los sueldos actuales no reflejan el costo de vida y las responsabilidades asumidas.
Detalles de la manifestación y las peticiones
Los manifestantes, conformados por personal administrativo y de apoyo, han destacado que la salida de Marx Arriaga podría afectar negativamente los programas educativos en curso, dado su papel en la implementación de políticas recientes. En paralelo, la exigencia del incremento salarial busca aliviar las presiones económicas que enfrentan muchos empleados, especialmente en un contexto de inflación creciente y desafíos postpandemia. Los trabajadores han presentado un pliego petitorio que incluye, además del aumento, mejoras en las condiciones laborales y garantías de estabilidad en el empleo.
Contexto y reacciones institucionales
Este evento se enmarca en un período de tensiones dentro de la SEP, donde cambios en el liderazgo y ajustes presupuestales han generado incertidumbre. Las autoridades educativas aún no han emitido una respuesta oficial a las demandas, lo que ha incrementado la preocupación entre los manifestantes. Analistas sugieren que la situación podría escalar si no se establece un diálogo constructivo, afectando potencialmente la operación diaria de las escuelas y oficinas dependientes de la secretaría.
La movilización subraya los desafíos persistentes en el sector educativo mexicano, donde las demandas laborales a menudo se entrelazan con debates sobre la calidad y accesibilidad de la enseñanza. Los trabajadores han señalado que continuarán sus protestas hasta que se atiendan sus reclamos, poniendo en evidencia la necesidad de abordar tanto aspectos administrativos como salariales para asegurar un entorno educativo estable y equitativo.