Artemis II enfrenta su prueba más riesgosa: la reentrada a la atmósfera terrestre
Este viernes, los cuatro astronautas a bordo de la nave Orión completarán su odisea espacial con el regreso a la Tierra, marcando el final de la misión Artemis II que ha capturado la atención mundial. Sin embargo, el momento más crítico aún está por llegar: la entrada a la atmósfera terrestre, un proceso que el investigador José Franco López del Instituto de Astronomía de la UNAM califica como el punto más peligroso de toda la misión.
Velocidades extremas y temperaturas infernales
"El punto más peligroso en el regreso es justamente la entrada a la atmósfera por las velocidades a las que se mueve no únicamente esta cápsula, sino todos los objetos que están en el espacio exterior", explicó Franco López. "Van a decenas de miles de kilómetros por hora; son velocidades muy altas que, al ingresar, generan un choque muy fuerte contra los átomos de la atmósfera, y eso genera un calentamiento extremo".
La nave Orión, que se transformará en una cápsula durante la fase final de desarme, deberá resistir la fricción, las altísimas temperaturas y la enorme velocidad de reentrada. Los ingenieros de la NASA han trabajado intensamente para garantizar que el sistema de protección térmica funcione perfectamente, especialmente después de que se detectaron problemas en este sistema durante la misión Artemis I.
Lecciones de la tragedia del Columbia
El experto de la UNAM recordó el fatídico accidente del transbordador espacial Columbia en 2003, que terminó en tragedia precisamente durante el reingreso a la Tierra. "Exactamente uno de los ladrillos que eran el escudo térmico no estaban bien puestos, se zafaron en el reingreso y eso hizo que la nave estuviera expuesta al grandísimo calor que se genera. Y desafortunadamente los astronautas que iban murieron en ese percance".
Franco López confía en que la NASA haya aprendido de esos errores históricos: "Este sistema de protección de calor tuvo que ser revisado y arreglado para Artemis II. Entonces queda un poquito la duda, pero vamos a ver. Esperemos que efectivamente funcione muy bien porque si no funciona bien, el resultado va a ser fatal para los cuatro astronautas".
Éxito hasta el momento y un inodoro problemático
El investigador mexicano destacó que, hasta ahora, la misión ha sido "muy exitosa. Yo creo que quizá más exitoso de lo que se pensaba originalmente. Falta este último tramo". Durante una entrevista con Pascal Beltrán del Río para Imagen Radio, Franco López reveló que el único inconveniente significativo ha sido una falla en el sistema de inodoro de la nave.
"Ese ha sido el tema, un tema de conversación. El hecho de que haya fallado en este viaje está bien porque eso muestra cuáles son algunos de los posibles problemas en este tipo de sistemas que no existía en ninguna de las naves anteriores", comentó el académico.
Crítica a la inversión científica en México
Respecto a la postura del gobierno mexicano sobre la inversión en ciencia y tecnología, Franco López fue contundente: "En el caso de México, no me queda la menor duda de que la clase política que ha estado gobernando México no ha tenido el enfoque para hacer que la ciencia y tecnología sean herramientas de desarrollo para el país, social como económico. La clase política no ha hecho su trabajo".
El investigador criticó que, desde las administraciones del PRI hasta las actuales, se ha priorizado programas sociales sobre desarrollo científico: "Las políticas que ha desarrollado nuestro país a lo largo de estos casi cien años de partidos políticos no han logrado hacer las cosas. Lo que podemos ver es que hay una falla en el manejo de la economía de los programas sociales en México que no han generado suficientes desarrollos industriales que permitan salarios adecuados y salir de la pobreza".
Finalmente, respecto a las declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre el uso eficiente de recursos escasos, Franco López señaló: "El hecho de que estamos en el punto donde estamos es porque ha habido errores muy grandes en el pasado".
Mientras la nave Orión se prepara para su descenso final, el mundo observa con expectación este momento histórico que marca el regreso de la humanidad a la exploración lunar después de más de 50 años, despertando emociones en dos generaciones que nunca habían presenciado un alunizaje.



