La UNAM honra el centenario de Miguel León-Portilla, destacando su legado intelectual y ético
El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Leonardo Lomelí Vanegas, presidió una ceremonia en homenaje al centenario del natalicio del historiador nahuatlato Miguel León-Portilla, destacando que en su obra y vida encontramos una guía ética e intelectual para afrontar los desafíos del presente sin renunciar a la profundidad histórica ni a la complejidad cultural que define a México.
Un puente entre el pasado prehispánico y el presente
Durante el acto celebrado en el Salón de Actos del Instituto de Investigaciones Históricas, Lomelí Vanegas subrayó que León-Portilla demostró que estudiar el pasado del México prehispánico es una forma de comprender mejor nuestro presente. "Mantener viva y divulgar esa orientación en las nuevas generaciones es, quizá, el homenaje más fiel que podemos rendirle", afirmó el rector.
A lo largo de su prolífica vida, el doctor Miguel León-Portilla mostró que investigar el México antiguo permite posicionarse e intervenir críticamente en el presente. Al recuperar las voces indígenas desde sus propias fuentes, y al reivindicar sus lenguas, cosmovisiones y formas de nombrar el mundo, el académico amplió de manera decisiva las fronteras de la historiografía mexicana.
La obra fundamental: Visión de los vencidos
Autor de la emblemática obra "Visión de los vencidos", que ha alcanzado más de 730 mil ejemplares vendidos con 29 ediciones y constantes reimpresiones, León-Portilla contribuyó a reconocer y valorar la diversidad y riqueza cultural de nuestro continente. Su mensaje ha sido traducido a 20 lenguas, desde el chino mandarín y japonés hasta el náhuatl, incluyendo una edición reciente en 2023 para personas con baja visión.
"Contribuyó a señalar y superar ideas hegemónicas excluyentes que durante mucho tiempo limitaron nuestros marcos teóricos para visibilizar, acoger y valorar la diversidad y riqueza étnica de todo nuestro continente", añadió el rector, quien estuvo acompañado de:
- Ascensión Hernández Triviño, viuda del autor e investigadora del Instituto de Investigaciones Filológicas
- Los doctores honoris causa Eduardo Matos Moctezuma y Javier Garciadiego Dantan
- La investigadora Teresa Uriarte
- Otras personalidades académicas
El deber de escuchar y tender puentes
Lomelí Vanegas apuntó que el corpus académico de León-Portilla dejó una enseñanza más amplia y contundente: el deber de escuchar, de traducir entre mundos distintos, de reconocer la pluralidad de saberes que conviven en México y de tender puentes duraderos entre tradiciones ancestrales e intelectuales diversas.
Asimismo, recordó cifras del INEGI que revelan realidades preocupantes:
- En México, 39 millones de personas se reconocen como indígenas
- Una parte significativa vive condiciones estructurales de vulnerabilidad, particularmente en acceso a educación
- La diferencia promedio de escolaridad supera los cuatro años con respecto al conjunto de la población
- Casi una cuarta parte de niñas, niños y adolescentes permanece fuera del sistema escolar
- Una quinta parte de las personas de 15 años y más no sabe leer ni escribir (19.1%), frente al 2.8% en el resto de la sociedad
El papel de la universidad pública
Este panorama, agregó el rector, dialoga directamente con la convicción de León-Portilla de que la universidad pública y autónoma debe tener un papel activo en la comprensión y atención de las necesidades más apremiantes de todos los sectores sociales. "Cuando se ejerce con rigor y sensibilidad, la investigación humanística contribuye a evidenciar estas brechas y a ofrecer soluciones pertinentes que orienten la acción pública".
La UNAM ha hecho de las humanidades una dimensión fundamental de su identidad y una parte esencial de su misión. En ellas reside una fortaleza crítica que permite comprender los procesos históricos, atender los conflictos del presente y orientar las decisiones que definirán nuestro porvenir colectivo.
Actividades del homenaje y presentación póstuma
Durante la jornada de homenaje, coordinada por la directora del IIH, Alicia Speckman Guerra, se realizaron diversas actividades:
- Tres mesas de análisis sobre sus méritos como investigador, docente, humanista y defensor de causas sociales indígenas
- Presentación del libro póstumo "Soy mi memoria" por Javier Garciadiego y Eduardo Matos Moctezuma
- Difusión de publicaciones digitales y un sitio que reúne libros, artículos, capítulos y notas periodísticas del historiador
En su participación, Rosa Beltrán Álvarez, coordinadora de Difusión Cultural, se refirió a León-Portilla como un visionario que rompió con la tradición de contar la historia de la Conquista desde la posición de los vencedores. Se dio a la tarea de recopilar, traducir y organizar testimonios en náhuatl del Códice Florentino y los anales de Tlatelolco para narrar cómo los vencidos vivieron la llegada de los españoles.
La viuda del historiador, Ascensión Hernández Triviño, agradeció el homenaje en nombre de la familia y rememoró que la UNAM le hizo varios reconocimientos en vida, que eran los que tenía "más cerca de su corazón", algunos de los cuales concluyeron con la edición de libros.
El rector Lomelí Vanegas concluyó enfatizando que la UNAM se nutre cuando la pluralidad de enfoques y corrientes ideológicas se expresa en un debate informado. "Esa es una de las lecciones centrales de la herencia intelectual de Miguel León-Portilla: la defensa del diálogo como práctica indispensable para la generación del conocimiento y como valor primordial en la convivencia académica y pública".