Miguel León-Portilla recibe el Premio Crónica 2013 y destaca el valor de la educación
En una ceremonia significativa, el reconocido historiador Miguel León-Portilla fue galardonado con el Premio Crónica 2013 en la categoría de Academia y Cultura. Durante su discurso de aceptación, el académico emérito de la UNAM reflexionó sobre lo que considera una de las formas más bellas de existir: ser académico. Sin embargo, enfatizó que es aún más maravilloso apoyar a los jóvenes en su formación, pues la educación constituye la base para nuevos horizontes y el desarrollo nacional.
Seis décadas de pasión por la enseñanza
Con más de sesenta años de experiencia en las aulas universitarias, León-Portilla compartió su profunda satisfacción por contribuir al desarrollo de generaciones de estudiantes. "Es maravilloso tener muchos jóvenes alumnos que tienen el deseo de formarse y, yo, de poder contribuir con su desarrollo", afirmó el autor de "Visión de los vencidos". Su trayectoria incluye 57 años impartiendo clases en la Universidad Nacional Autónoma de México, además de otros años fuera de esta institución, sumando más de seis décadas dedicadas a la docencia que planea continuar con su seminario universitario.
Una lucha por los pueblos originarios
Antes de recibir el premio, el historiador declaró que su trabajo desde joven ha estado dedicado a los pueblos originarios de México. "Esta es mi lucha para que se preserven sus lenguas, sus poemas, su cosmovisión y filosofía", expresó. Recordó cómo su interés por las culturas prehispánicas nació durante visitas a zonas arqueológicas como Teotihuacan y Cuicuilco, guiadas por su tío, el doctor Manuel Gamio. "Ahí me enamoré de los indígenas", confesó con emoción.
León-Portilla también evocó las palabras de su maestro, Ángel María Garibay, quien le aconsejó: "Mira, no te intereses nada más por el indio muerto, piensa en los indios vivos que todavía en México sobreviven". Este consejo lo impulsó a buscar a las comunidades indígenas contemporáneas, sus lenguas, tradiciones y cultura. "Hoy tenemos entre doce y trece millones de habitantes de pueblos originarios, pero en realidad todos los mexicanos tenemos algo de indígenas", afirmó.
El legado cultural y la urgencia de preservación
En su discurso, el historiador citó a Alfonso Caso para resaltar el ingenio de los pueblos prehispánicos, quienes inventaron el concepto de cero y construyeron impresionantes pirámides. "Por ese legado es que lucho, y también por sus lenguas, cada una es un sistema de pensamiento, una manera diferente de encarar al mundo", declaró. Subrayó que cada lengua indígena es un tesoro cultural y pidió a las autoridades fomentar su preservación para evitar su desaparición.
Advirtió sobre el riesgo de extinción que enfrentan lenguas como el cucapá y el lacandón, entre otras, recordando que muchas ya han desaparecido. Explicó que los mexicanos somos herederos de dos focos de cultura civilizatoria universal: uno procedente de Egipto, Mesopotamia, la tradición judeo-cristiana, grecorromana y española; y otro mesoamericano, con legados de olmecas, teotihuacanos, mayas, zapotecas, toltecas y mexicas.
Para cerrar, evocó las palabras del etnólogo francés Jacques Pucheran, quien consideraba a las culturas prehispánicas como una de las pocas civilizaciones de las que puede estar orgullosa la humanidad. León-Portilla concluyó reafirmando su compromiso con la educación y la defensa del patrimonio indígena, pilares fundamentales para el desarrollo de México.



