Colmena II: El ambicioso proyecto de la UNAM para la minería lunar en 2028
México se prepara para un nuevo hito en la exploración espacial con el Proyecto Colmena II, desarrollado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Tras el éxito de la primera fase en 2024, que colocó cinco microrobots en órbita lunar, el equipo liderado por el Dr. Gustavo Medina Tanco avanza en la construcción de un rover semiautónomo que realizará trabajos de prospección minera en la superficie lunar en 2028.
Detalles del rover mexicano que conquistará la Luna
El primer prototipo del rover, presentado en el Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM, pesa actualmente 5 kilogramos, aunque el diseño final buscará reducir su masa a aproximadamente 2 kg. A diferencia de los microrobots de Colmena I, que medían como una barra de chocolate, este nuevo dispositivo contará con:
- Cuatro ruedas diseñadas con aluminio para navegación autónoma.
- Paneles solares verticales que permiten operar en latitudes polares lunares.
- Sensores remotos y de contacto para analizar minerales sin necesidad de enviar datos a la Tierra, utilizando inteligencia artificial.
- Un brazo extendible para tomar muestras del suelo lunar.
El Dr. Medina Tanco explicó que el rover funcionará de manera similar a un auto eléctrico semiautomático, solicitando ayuda desde la Tierra ante obstáculos complejos, como evitar caer en cráteres. Además, al no existir un GPS lunar, el robot empleará traqueadores de estrellas para orientarse, técnica inspirada en la navegación antigua.
Retos y pruebas rumbo al lanzamiento
El equipo de la UNAM, compuesto inicialmente por 30 a 40 personas y que espera crecer a más de 250 estudiantes, enfrenta desafíos significativos para 2028:
- Reducción de peso: Afinar la estructura con materiales ligeros como aluminio y resinas impresas en 3D.
- Pruebas rigurosas: Incluyen vibración, térmica, vacío y radiación, más complejas debido al mayor tamaño del rover.
- Desarrollo de múltiples rovers: Se planea construir al menos tres unidades para validar su funcionalidad individual y cooperativa, dependiendo del financiamiento.
El Dr. Medina Tanco destacó la importancia de equilibrar la protección durante el lanzamiento con la capacidad de despliegue en la Luna, evitando que un empaque excesivo impida su operación.
Impacto de Colmena en México y el mundo
Este proyecto no solo posiciona a México en la economía lunar emergente, sino que también transforma la imagen del país de maquilador a productor de tecnologías de vanguardia. Colmena ha permitido a México participar en discusiones internacionales sobre el marco legal para la explotación lunar, abriendo oportunidades en sectores aeroespaciales y de minería espacial.
Además, el Dr. Medina Tanco resaltó el impacto inspirador en la juventud mexicana: "Cuando un joven ve que tecnología de punta como esta es creada por personas como él, se abre a la posibilidad de ser parte del cambio". Proyectos previos de la UNAM, como satélites y colaboraciones con la NASA, refuerzan este legado de innovación.
Antecedentes: El éxito de Colmena I
En enero de 2024, Colmena I despegó con cinco microrobots que orbitaron la Luna, logrando un 75% de éxito a pesar de no alunizar. Esta fase estudió el regolito lunar y probó conceptos de miniaturización y telecomunicaciones, sentando las bases para Colmena II. La misión demostró la capacidad mexicana en exploración espacial, allanando el camino para futuras incursiones.
Con Colmena II, la UNAM no solo busca avanzar en la minería lunar, sino también encender la chispa de la innovación en las nuevas generaciones, consolidando a México como un actor clave en la carrera espacial del siglo XXI.



