La UNAM subraya la necesidad de acciones concretas para la inclusión juvenil
Cuando se habla de la imperiosa necesidad de escuchar a las juventudes, no nos referimos simplemente a permitirles expresar sus sentimientos, pensamientos, necesidades y deseos. Como ya se señaló en entregas anteriores, se trata de efectivamente atender aquello que les facilite, en primer lugar, su inclusión efectiva en la sociedad, evitando que sean meros espectadores, para después incorporarles en la toma de decisiones colectivas de mayor relevancia.
Comprender la mente y emociones de los jóvenes
Para lograr este objetivo, es fundamental saber qué está sucediendo en la mente y las emociones de las y los jóvenes. Esto solo es posible mediante una escucha y observación con absoluta atención, que permita compatibilizar sus expectativas con la construcción de oportunidades de futuro. En este proceso, juegan un papel preponderante aspectos clave:
- La salud mental y emocional
- El desarrollo personal y familiar
- El crecimiento profesional y la inclusión laboral
- La vivienda y los servicios públicos
- La participación en la vida colectiva
Estos elementos, entre otros igualmente importantes, son esenciales para un futuro prometedor.
Salud mental y emocional en un entorno complejo
Las condiciones de salud mental y emocional que hoy afectan a las juventudes responden tanto a aspectos propios de su etapa de desarrollo personal como a un entorno cada vez más complejo que atraviesa la mayoría de las sociedades globales. No es extraño que trastornos como la depresión o la ansiedad formen parte de la normalidad juvenil, ni tampoco lo es el incremento en el consumo de sustancias como alcohol o drogas sintéticas.
Por supuesto, se trata de un problema que debe abordarse desde la óptica de la salud, pero también es necesario un enfoque social, político y económico que procure disminuir la enorme incertidumbre en la que se encuentran las juventudes debido a la falta de claridad sobre su futuro. ¿A quién le puede resultar estimulante vivir en un mundo donde se carece no solo de certeza, sino incluso de la mínima expectativa sobre lo que la adultez le depara?
El impacto de los entornos familiares y la violencia
Junto con el hecho de haber sido víctimas de violencia escolar, el común denominador de los agresores en casos reportados en México, Argentina, Chile y Estados Unidos es provenir de entornos familiares complejos o inexistentes. Cuando una persona joven se desarrolla en contextos que la desvalorizan y normalizan golpes, falta de reconocimiento, humillaciones, ausencia de afecto, vejaciones y maltrato, el resultado es un adulto sin una estructura personal basada en principios que le permitan relacionarse adecuadamente con otros.
Con independencia de aspectos religiosos o tradicionales, la familia – sea cual sea su tipología – tiene una relevancia mayúscula en el desarrollo de las personas. Los prejuicios y estigmas asignados a esta categoría de la vida social hoy cobran factura en la formación axiológica de las y los jóvenes.
Educación y oportunidades laborales: desafíos en México
Sin lugar a duda, la educación es el mejor vehículo con el que cualquier persona cuenta para alcanzar su máximo potencial y desarrollo como individuo y como integrante de una sociedad. Sin embargo, no se debe pensar que la formación académica es el único camino para encontrar la plenitud. En cambio, quien decida adoptar esta senda debe contar con todas las posibilidades para hacerlo de la mejor manera, y quien no, debe igualmente tener oportunidades para incorporarse a una forma de vida que le permita generar el sostén necesario para vivir con dignidad y suficiencia.
El problema en México es que, desde hace varias décadas, cuando la población superó las posibilidades reales del Estado, las y los jóvenes no tienen ni los mejores espacios para formarse académicamente ni oportunidades óptimas para incorporarse a una vida productiva que les genere un ingreso económico digno. Evidentemente, las becas y los apoyos al desempleo ayudan, pero son un mero paliativo que no resuelve el problema ni plantea una alternativa sostenible.
Aspectos pendientes y llamado a la acción
La vivienda y los servicios públicos, así como la participación en la vida colectiva, son dos aspectos adicionales en los que tenemos una deuda pendiente con las juventudes y que se abordarán, junto con conclusiones generales, en una próxima colaboración. Por lo pronto, haríamos bien si como sociedad y como Estado comenzamos por escuchar, entender y atender aquello que los jóvenes identifican como aspiraciones y necesidades para enfrentar la vida en un mundo que hoy ofrece pocas expectativas. Un mundo que no será un mejor espacio si no hacemos algo para cambiarlo.
Profesor de la UNAM



