Universitarios de Morelos realizan emotiva marcha silenciosa exigiendo justicia por compañera asesinada
En un acto cargado de emoción y dignidad, jóvenes universitarios volvieron a tomar las calles de Cuernavaca, Morelos, este 4 de marzo de 2026, para exigir justicia por el asesinato de Kimberly Jocelín, estudiante de la Facultad de Administración de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM).
La marcha del silencio: un grito mudo contra la violencia
La concentración inició en el emblemático monumento de la Paloma de la Paz, ubicado al norte de la ciudad capital morelense. Desde allí, los estudiantes convocaron a lo que denominaron una "marcha del silencio", un acto simbólico donde el mutismo se convirtió en la forma más elocuente de protesta.
Los participantes caminaron en completo silencio hacia el campus universitario, portando pancartas que expresaban su indignación y dolor por el crimen cometido contra su compañera. Los mensajes en las mantas dejaban claro su exigencia unánime: justicia para Kimberly.
Altar floral en memoria de la estudiante
Al llegar a las instalaciones universitarias, los jóvenes colocaron un altar de flores en memoria de Kimberly Jocelín, creando un espacio de duelo colectivo y reflexión sobre la violencia que afecta a las mujeres en el estado. Tras este emotivo homenaje, los estudiantes se retiraron para continuar con sus actividades académicas, demostrando que su lucha por justicia no interfiere con su compromiso educativo.
Proceso judicial en desarrollo
Mientras los universitarios realizaban su protesta pacífica, el proceso judicial contra Jared Alejandro, el detenido por su presunta responsabilidad en la desaparición y posterior asesinato de Kimberly, continuaba su curso. El acusado se encuentra actualmente en prisión preventiva, y se espera que en las próximas horas se lleve a cabo su audiencia de vinculación a proceso.
Este caso ha generado una profunda conmoción en la comunidad universitaria de Morelos, poniendo nuevamente en el centro del debate público la violencia de género y la seguridad de las estudiantes en el estado. La marcha silenciosa representa no solo un homenaje a la víctima, sino también una demanda colectiva por un sistema de justicia eficaz y por condiciones de seguridad que protejan a todas las mujeres.
