Estudiantes de la UAEM denuncian hostigamiento militar y policial durante paro en Morelos
Estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) que mantienen tomado el campus Chamilpa han denunciado una serie de acciones de hostigamiento e intimidación por parte de autoridades estatales y federales, exigiendo a la gobernadora Margarita González Saravia intervenir para detener estas acciones contra jóvenes que ejercen su derecho a la libre expresión y manifestación.
Incidentes documentados de intimidación
Los estudiantes han documentado tres hechos principales de hostigamiento durante el paro:
- Irrupción de la Guardia Nacional: El 8 de marzo por la tarde, tras las marchas del 8M, personal de la Guardia Nacional ingresó al campus Chamilpa, lo que sorprendió a los estudiantes, ya que no se permite presencia militar en universidades autónomas. La irrupción se desarrolló sin enfrentamientos, pero fue percibida como una acción de intimidación.
- Presencia policial en Facultad de Nutrición: Ese mismo día, policías municipales se presentaron en la Facultad de Nutrición, ubicada en la Colonia Volcanes, en Belenes. Según los estudiantes, uno de ellos descendió de la unidad y realizó maniobras frente a la puerta, mientras otro permanecía en el vehículo. Los jóvenes cuentan con registros en video de este hecho.
- Sobrevuelo de helicóptero: El 12 de marzo por la tarde, un helicóptero de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana sobrevoló el campus Chamilpa a baja altura, también documentado por los estudiantes.
Amenazas y presiones adicionales
Además de los incidentes físicos, los estudiantes reportaron:
- Llamadas y mensajes de docentes y directivos, tanto de manera directa como a través de terceras personas, exigiendo que detengan el paro y regresen a clases.
- Llamadas de presuntos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), quienes les aseguraron apoyo, lo que ha generado incertidumbre entre la población estudiantil.
Posición estudiantil y contexto
En entrevistas anónimas, los estudiantes señalaron: "Somos estudiantes, somos jóvenes, somos el futuro de México. Pedimos a la gobernadora que intervenga para frenar esta situación. Pese a estas presiones, continuaremos con nuestra manifestación hasta que se atiendan nuestras demandas y esperamos que las autoridades respeten nuestro derecho a la protesta sin recurrir a represalias."
Los estudiantes agregaron que este contexto coincide con la publicación del 6 de marzo de un protocolo de manifestaciones por parte del gobierno estatal, diseñado ante la marcha del 8M, que contempla la posibilidad de intervención si se detecta la comisión de un delito.
Respuesta oficial y contradicciones
Autoridades de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana respondieron sobre los incidentes:
- En el caso de la Guardia Nacional, aseguraron que realizaban un operativo de vigilancia en zonas aledañas a la UAEM, en la parte ejidal, a solicitud de la población por la inseguridad, y que se perdieron entre las veredas y salieron por equivocación dentro del campus.
- Sobre el helicóptero, señalaron que los sobrevuelos corresponden a operativos en el municipio de Huitzilac y entrenamiento de pilotos, y que en ocasiones bajan cerca de la UAEM por el lado de la autopista.
En ambos casos, las autoridades descartaron que se trate de un acto de intimidación. Sin embargo, ejidatarios de Chamilpa informaron que normalmente se les avisa antes de cualquier operativo, y el 8 de marzo no fueron notificados de ninguna acción, lo cual les resultó extraño y coincide con la percepción estudiantil de que podría tratarse de un acto de intimidación.
Diálogo pendiente
Tras la convocatoria de la rectora Viridiana Aydeé León Hernández para un diálogo el próximo martes, los estudiantes aseguraron que sí asistirán, pero señalaron que aún están verificando las condiciones en las que podrían hacerlo o definiendo cómo podría ser su participación.
Los estudiantes mantienen su postura de continuar con la manifestación hasta que se atiendan sus demandas, enfatizando su derecho a la protesta pacífica y rechazando cualquier forma de intimidación o represalia por parte de las autoridades.
