UdeG y sector industrial de Jalisco expanden educación dual para formar talento joven
La Universidad de Guadalajara (UdeG), en alianza estratégica con el sector industrial de Jalisco, está impulsando la consolidación y expansión del modelo de educación dual, un sistema educativo que integra la formación académica con la experiencia laboral desde los primeros semestres de la carrera. Este enfoque, originario de Europa y adoptado en México desde hace más de una década, se posiciona como una herramienta clave para reducir la brecha entre el aula y el mercado de trabajo, beneficiando tanto a los estudiantes como a las empresas locales.
Éxito en práctica: el caso de Édgar Ruiz
Édgar Ruiz, estudiante de quinto semestre de Ingeniería Mecatrónica en el Centro Universitario de Tlajomulco (CUTlajomulco), es un ejemplo vivo de los beneficios de este modelo. Tras concluir la preparatoria, optó por la educación dual para no esperar hasta el final de su carrera para adquirir experiencia profesional. Desde el primer semestre, alterna periodos de teoría con estancias en empresas, participando en proyectos reales que abarcan procesos mecánicos, electrónicos y de programación.
"La educación dual te permite ver el futuro de tu industria de primera mano", afirma Ruiz. Además de fortalecer su perfil, recibe una remuneración mensual durante sus prácticas, lo que representa un apoyo económico y un estímulo para su permanencia y alto rendimiento. En Jalisco, la deserción en este modelo es mínima, confirmando su efectividad.
Expansión y alianzas estratégicas
Bajo el liderazgo de la rectora Karla Planter, la UdeG ha adoptado formalmente la educación dual y cuenta con varias generaciones de egresados. Ahora, proyecta extender el modelo a más planteles mediante un convenio con el Consejo de Cámaras Industriales de Jalisco. Las carreras actuales incluyen ingenierías como mecatrónica, biotecnología y diseño industrial, así como administración, con planes de ampliar la oferta a áreas estratégicas como logística, cadena de suministro y tecnologías de la información.
Para el sector privado, este modelo es una inversión inteligente. Antonio Lancaster-Jones, representante industrial, subraya que las empresas forman talento acorde a sus procesos y cultura organizacional, reduciendo costos de reclutamiento. Los estudiantes se convierten en una "cantera" de profesionales altamente capacitados que ya conocen la dinámica interna antes de egresar.
Retos y oportunidades del modelo dual
A pesar de sus ventajas, la educación dual enfrenta desafíos significativos. Juan Carlos Silas Casillas, académico del ITESO y especialista en políticas educativas, advierte sobre la necesidad de una mejor coordinación entre instituciones educativas, empresas y gobierno, sectores que en México suelen operar de manera aislada. "Regularmente trabajamos de forma independiente, y esto exige mucha coordinación e inversión en capital humano", señala.
Entre los pendientes clave destacan:
- La inclusión de las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes), que representan cerca del 90% del sector privado nacional.
- La ausencia de un marco legal claro que regule la remuneración de los estudiantes, evitando que se conviertan en "empleados baratos".
- La presión por productividad inmediata, que podría privilegiar la empleabilidad sobre la formación integral y humanista.
Silas Casillas insiste en que, sin una estrategia compartida y reglas transparentes, el potencial transformador del modelo seguirá limitado en México.
Referente global y datos clave
Alemania es un referente exitoso, con más de la mitad de los jóvenes optando por la formación dual, empresas participando en el diseño curricular y una de las tasas de desempleo juvenil más bajas de Europa. En México, aunque el avance ha sido lento, se estima que:
- Hay entre 470 y 570 instituciones con educación dual a nivel nacional.
- Participan de 16,000 a 60,000 estudiantes, con 16,240 reportados formalmente.
- Entre 3,000 y 3,200 empresas están vinculadas al modelo.
- Se ofrecen de 25 a 60 carreras o programas bajo esta modalidad.
En resumen, la educación dual en Jalisco, impulsada por la UdeG y el sector industrial, representa una prometedora vía para consolidar el talento joven y fortalecer las empresas, aunque requiere superar retos de coordinación y regulación para maximizar su impacto social y económico.



