Universitarios cubanos alzan la voz ante crisis energética que paraliza educación a distancia
En un hecho poco común dentro del sistema político cubano, aproximadamente veinte estudiantes universitarios protagonizaron una protesta discreta pero significativa en los escalones de la Universidad de La Habana. La manifestación, que se extendió por varias horas, surgió como respuesta directa a las severas dificultades que enfrentan para acceder a internet y participar en las clases en línea, modalidad implementada desde el pasado 6 de febrero debido a la suspensión de actividades presenciales.
Un reclamo estudiantil en medio de la crisis nacional
La protesta fue iniciada por una joven universitaria que respondió a una convocatoria difundida a través de redes sociales, a la que posteriormente se sumaron otros compañeros. Anabel Oliva, una de las participantes, expresó con frustración: "A nivel de estudiantes siempre hemos estado cediendo a un reclamo ajeno, a una voz, a un eco casi lejano que nunca nos da la cara". Los manifestantes exigieron respuestas más ágiles y soluciones concretas por parte de las autoridades universitarias ante la crítica situación.
La isla caribeña enfrenta desde hace seis años una crisis económica sin precedentes, agravada considerablemente por lo que muchos analistas describen como un bloqueo petrolero de facto mantenido por Estados Unidos. Esta situación ha generado cortes de electricidad que en la capital habanera pueden extenderse hasta por 17 horas continuas, mientras que en otras provincias cubanas se reportan interrupciones que superan las jornadas completas, afectando severamente la cobertura móvil y los servicios de telefonía.
Respuesta institucional y diálogo entre estudiantes y autoridades
Frente a las demandas estudiantiles, José Julián Díaz, profesor de la Universidad de La Habana que fungió como mediador, reconoció la necesidad de establecer nuevos canales de comunicación: "Hay que aprender a tener estas discusiones con los estudiantes porque normalmente no estamos acostumbrados". Por su parte, Modesto Gómez, viceministro primero de Educación Superior, señaló que desde la implementación de las medidas de educación a distancia, las autoridades se reúnen "permanentemente" para evaluar posibles "modificaciones y ajustes".
Tras varias horas de negociación con el personal académico, los jóvenes manifestantes accedieron a trasladarse al interior de la universidad para continuar el diálogo en un espacio alejado de la prensa y los medios de comunicación.
Contexto internacional y antecedentes del conflicto
La crisis educativa actual no es un hecho aislado dentro del panorama cubano. En junio de 2025, diversos sectores universitarios ya habían convocado a un paro de actividades en protesta por la imposición, sin aviso previo, de nuevas tarifas de internet móvil por parte de la empresa estatal de telecomunicaciones. Estas tarifas limitaban significativamente el consumo de gigabytes en pesos cubanos mientras favorecían la compra de recargas en dólares estadounidenses.
En el ámbito internacional, Francisco Pichón, representante de Naciones Unidas en La Habana, confirmó en declaraciones exclusivas que la ONU mantiene conversaciones con el gobierno de Estados Unidos para facilitar el ingreso de combustible a Cuba con "fines humanitarios", en medio del mencionado bloqueo petrolero.
Mientras tanto, el presidente estadounidense Donald Trump declaró recientemente que Cuba se encuentra en una "grave situación" desde el punto de vista humanitario, añadiendo que su secretario de Estado, Marco Rubio, estaba abordando el asunto que "podría ser o no una toma de control amistosa". Trump afirmó en una rueda de prensa en Doral, Florida: "Él se está ocupando y puede que sea una adquisición amistosa, o puede que no. En realidad, no importaría porque están realmente al límite (los cubanos) como se suele decir, sin fuerzas. No tienen energía, no tienen dinero".
El gobierno cubano ha afirmado que no mantiene conversaciones de alto nivel con Estados Unidos, aunque no ha desmentido informaciones periodísticas que sugieren que funcionarios estadounidenses podrían estar manteniendo diálogos informales con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente cubano Raúl Castro.
Esta protesta estudiantil marca un punto significativo en el creciente descontento social dentro de la isla, particularmente entre la juventud universitaria que ve cómo la crisis energética nacional impacta directamente su derecho a la educación y su futuro profesional.
