El Convenio de Colaboración para fortalecer la proyección, preservación y difusión de las 30 obras de Frida Kahlo, Diego Rivera, José Clemente Orozco, María Izquierdo y David Alfaro Siqueiros, que forman parte de la Colección Gelman Santander, establece que los propietarios son la familia Zambrano y que la vigencia del acuerdo es del 7 de enero de 2026 al 30 de septiembre de 2030, con posibilidad de prórroga. El documento, firmado por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), Fundación Banco Santander y los coleccionistas, no exige el regreso periódico de las obras a México cada dos años, como afirmó la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza.
En la cláusula de Protección Jurídica y Patrimonial, el INBAL se compromete a realizar inspecciones técnicas en las sedes de exhibición o bodegas para evitar el traslado innecesario de las obras, reconociendo que el retorno periódico a México conlleva riesgos. Así, Santander y Fundación Santander quedan eximidas de reingresar las obras a México hasta el fin del convenio, siempre que se renueven los permisos de exportación.
El convenio de 17 cuartillas, firmado por cuatro funcionarios del INBAL encabezados por Alejandra de la Paz, no menciona un regreso en 2028, como indicó Curiel de Icaza. Además, revela que una de las diez obras de Diego Rivera, 'Niños con girasoles (Girasoles)' de 1943, no pertenece a la familia Zambrano, sino a otro coleccionista cuyo nombre fue ocultado. Esto confirma que la colección, también llamada 'Colección Semilla', fue dividida y no se mantiene junta como deseaban los coleccionistas originales Natasha y Jacques Gelman.



