La exposición 'Relatos modernos. Obras emblemáticas de la Colección Gelman Santander', inaugurada el 17 de febrero en el Museo de Arte Moderno (MAM), ha reavivado el debate sobre el manejo del patrimonio cultural mexicano. El acervo, que incluye 68 piezas de artistas como Frida Kahlo, Diego Rivera, María Izquierdo y David Alfaro Siqueiros, no pertenece al Estado mexicano y su administración está en manos del capital privado.
La colección fue reunida desde la década de 1940 por Natasha y Jacques Gelman. Tras su fallecimiento, el acervo pasó por varios procesos legales hasta que en 2023 fue adquirido por la familia Zambrano, fundadora de Cemex. A principios de este año, la fundación del Banco Santander asumió la gestión de las piezas tras un acuerdo tripartita, renombrando la colección como Gelman Santander.
Después de su exhibición en México, la mayoría de las obras serán trasladadas a España para la apertura del Faro Santander en junio. La directora del INBAL, Alejandra de la Paz, explicó que el periodo máximo que el acervo puede estar fuera del país es de cinco años, hasta la renovación de permisos.
El debate incluye la ausencia de acuerdos testamentarios que aseguren la permanencia de la colección en México, pese a que los Gelman manifestaron su deseo de que se quedara en el país. De la Paz señaló que los acuerdos testamentarios entre particulares no son materia del INBAL y que la ley mexicana solo permite impugnaciones hasta 10 años después de conocido el testamento.
La falta de acción estatal para adquirir estos bienes ha sido criticada. De la Paz indicó que el INBAL no cuenta con recursos suficientes para una compra de esa magnitud. El presupuesto 2026 destinó 15 mil 82 millones de pesos al sector cultural, de los cuales 985.5 millones corresponden al INBAL, una disminución respecto al año anterior.
En 2024, Sotheby's intentó subastar 90 obras en Nueva York, incluyendo piezas de Siqueiros y Kahlo valoradas en millones de dólares. El gobierno mexicano intervino para detener la venta de obras declaradas patrimonio nacional. El curador Cuauhtémoc Medina criticó la 'debilidad institucional' y la opacidad en el manejo del arte, mientras la exposición del MAM se enfoca en la dimensión estética, dejando fuera el debate sobre el futuro del acervo.



