La escritora mexicana Valeria Luiselli (CDMX, 1983) presentó en México su más reciente novela, Principio, medio, fin, publicada por Feltrinelli Editores. Durante la presentación, la autora ofreció una reflexión profunda sobre la naturaleza de la narrativa y los procesos creativos que la llevaron a escribir esta obra.
Una novela como un animal metamórfico
Luiselli comentó que resulta limitado pensar que una novela trata sobre un único tema. “Una novela siempre es un animal metamórfico y variante, mucho más como una rebanada de vida que otra cosa”, afirmó. Para ella, la vida está compuesta de divorcios, niños, muertes, pérdidas, memoria, viajes, desplazamientos y más pérdidas, y la novela debe reflejar esa complejidad.
La autora reconoció que al escribir no busca respuestas definitivas. “Escribimos para circundar una pregunta que nos atañe, que nos surge, que nos importa, pero no necesariamente llegamos a respuestas; solamente en el proceso encontramos algunas claridades y ciertos momentos de pausa para observar un momento de belleza”, explicó.
El origen del cosmos y los nuevos comienzos
En Principio, medio, fin, Luiselli agrupa múltiples relatos a partir de una escena central: la llegada de una madre y su hija adolescente a Sicilia durante un verano de vientos, tormentas y volcanes, después de haber dejado atrás un divorcio difícil. Este escenario sirve como punto de partida para explorar los muchos principios que todos enfrentamos en la vida.
“Este es un libro que se pregunta sobre el origen del cosmos y los muchos principios que todos efectuamos en nuestra vida cada vez que se nos cae algo grande, como un matrimonio, una muerte importante. ¿Cómo volvemos a empezar cada vez? ¿Cómo volvemos a agarrar fuerza para reimaginar nuestras vidas desde ese lugar de tanta ruptura?”, planteó la autora.
El proceso creativo sin trama predefinida
Luiselli confesó que su escritura no está guiada por una trama preconcebida. “Yo nunca sé qué estoy escribiendo cuando empiezo. No me conduce a una trama y cada vez que he intentado partir de una trama me aburro o no sé cómo hacerlo”, dijo. En lugar de eso, confía en la observación de pequeñas cosas de la vida cotidiana y en la anotación de esos detalles, que poco a poco forman pequeños mosaicos. “Puedo desplegar y empezar a jugar con ellos para encontrar formas, patrones, colores, ambientes que ya van formando la arquitectura de una novela”, agregó.
No quiere ser portavoz de un solo tema
La autora, conocida también por obras como Papeles falsos y Los ingrávidos, ha sido identificada con la voz de la frontera entre México y Estados Unidos y con temas latinos en ese país. Sin embargo, Luiselli aseveró que no desea encasillarse. “Sí son los temas que me importan y lucho por ellos, escribo sobre ellos, y mi vida también como activista está concentrada en eso, pero no quiero ser portavoz de un tema, sino que me interesa explorar preguntas que me duelen, me entusiasman y me hacen sentir viva. Esa libertad y no encasillarme es muy importante”, concluyó.



