Christina Aguilera triunfa en un concierto exclusivo de 90 minutos
Christina Aguilera: show de mil dólares por boleto

Christina Aguilera ofreció un concierto íntimo y lujoso en el Teatro del Hotel Casino Yaamava, a una hora de las afueras de Los Ángeles, con motivo del 40 aniversario del complejo. El espectáculo duró poco menos de 90 minutos y cada boleto alcanzó un precio cercano a los mil dólares por persona, en un recinto que aloja a tres mil espectadores. El periodista Fabián W. Waintal, quien asistió al evento, lo describió como una “superproducción al puro estilo Las Vegas”.

La presentación significó una redención para la cantante, luego de las quejas por su show en el Palacio de los Deportes de la Ciudad de México, ocurrido cuatro meses atrás. En aquella ocasión, la presentación apenas superó la hora de duración, aunque Ticketmaster había anunciado formalmente 120 minutos para el evento, mismo que además comenzó con un retraso de sesenta minutos.

De la polémica en México a una fiesta VIP en Nueva York

Las expectativas crecieron después de una aparición sorpresa en una fiesta privada de la cerveza Michelob Ultra, celebrada tras la final del Mundial en Nueva York. Ahí, Christina Aguilera interpretó unas pocas canciones y dejó una mejor impresión entre los asistentes, aunque nadie esperaba que el siguiente gran compromiso se cancelara de manera inesperada.

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El episodio más complicado ocurrió el 4 de Julio, cuando fue contratada por 3.4 millones de dólares para cantar en la celebración del 250 aniversario de la Independencia de Estados Unidos. Aguilera había llegado un día antes a Filadelfia y ensayó en el mismo escenario, frente al Museo de Arte. Todo estaba listo para una transmisión en vivo por televisión, pero una tormenta arruinó los planes.

La cancelación en Filadelfia y el mensaje de Christina

La espera fue larga. El mal clima no cesaba y desde un micrófono se pidió al público que abandonara el lugar, que estaba colmado. La propia cantante utilizó su cuenta de Instagram para disculparse: “Habíamos puesto nuestro corazón y el alma, pero la seguridad siempre es más importante y tristemente, la tormenta no nos permitió ofrecer el espectáculo que tanto habíamos trabajado para darle vida”.

Pasada la medianoche, el clima mejoró, pero todos los artistas ya se habían retirado. El intendente de Filadelfia se encargó de llamar personalmente a Will Smith, quien accedió a volver para interpretar sus canciones. Christina Aguilera, en cambio, no volvió a cantar oficialmente hasta 20 días después, en la gran noche del Hotel Casino Yaamava.

Lujo extremo: suite ejecutiva, masajes con IA y una cena de cinco mil dólares

En California, la cantante no tuvo que esperar. Detrás del escenario, se dispusieron dos camarines elegantemente preparados, y para ella se reservó una de las suites ejecutivas más grandes del hotel. La habitación incluía cafetera expreso propia, sala de estar, bar, escritorio, frutillas bañadas en chocolate junto a la cama y un baño tan amplio como el resto del alojamiento.

Entre las experiencias disponibles, Aguilera pudo haber solicitado el exclusivo masaje sinfónico del Spa Serrano Yaamava, llamado Musical Symphony Element Body Journey: una sesión de 60 minutos con música original creada por inteligencia artificial, que cambia de ritmo y sonidos al compás del movimiento de los brazos del masajista.

El plan de lujo incluía también una cena en The Pines Modern Steakhouse, en el primer piso del casino. El menú, creado por el chef con estrella Michelin Paul Liebrandt y el maestro sommelier João Pire, cuesta cinco mil dólares por persona, equivalentes a 87,200 pesos mexicanos. La velada comienza con un negroni de moda adornado con un hielo estampado con el sello del 40 aniversario del hotel.

La cena continúa con vinos añejos de Francia y España, cuyos precios oscilan entre 1,800 y 2,500 dólares. Entre los seis platos destacan el bacalao negro Black Cod con trufas negras, la lujosa carne Wagyu Matsusaka con caviar Kristal y un postre de chocolate con 66% de cacao, decorado con pequeñas hojas de oro de 18 kilates. El menú se completa con helado de aceite de oliva, macarons de vino tinto y una caja de bombones variados.

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Un brindis con champán y el repertorio de éxitos

Christina Aguilera hizo un único pedido especial: copas de champán Dom Perignon, que cuestan 75 dólares cada una, para brindar al final de la noche con su grupo de bailarines y el coro, en el que participa la argentina Josefina Silveyra. El brindis se llevó a cabo en el privado piso 17, donde en otra sala secreta se ofrecen habanos cubanos de más de 4,000 dólares cada uno.

La razón para celebrar era evidente. Sobre el escenario, Christina Aguilera interpretó todos sus grandes éxitos: “Beautiful”, “What A Girl Wants”, “Genie In a Bottle”, “Ain’t No Other Man” y la representación de una de las escenas que había cantado junto a Cher y Julianne Hough en la película “Burlesque”. Tampoco faltó la versión de “Moves Like Jagger”, tema que alguna vez compartió con Maroon 5.

El público, puesto de pie, bailó y cantó cada estrofa. Los asistentes, que habían pagado una fortuna para festejar el 40 aniversario del Hotel Casino Yaamava, parecían haber ganado la mejor apuesta. Al final, la cantante dejó la sensación de que esta vez la espera valió la pena, con aquella letra que sigue retumbando en la mente: “Ven conmigo / ven conmigo, baby”.