El cantante dominicano Alex Bueno, ícono del merengue y la bachata, murió a los 62 años en Nueva York, Estados Unidos. La noticia fue confirmada por su equipo a través de redes sociales, quienes expresaron que su partida deja un vacío irremplazable en el mundo del arte y en los corazones de todos los que tuvieron el honor de conocerlo y admirar su obra musical.
“Agradecemos las innumerables expresiones de afecto y solidaridad recibidas en estas horas difíciles y de profundo dolor”, señalaron. Ante el difícil momento, solicitaron respetuosamente comprensión y privacidad para la familia y seres queridos, permitiéndoles atravesar el duelo en la más estricta intimidad. En los próximos días se publicarán detalles sobre el homenaje fúnebre correspondiente.
Alex Bueno murió tras complicaciones del cáncer
El cantante fue diagnosticado en septiembre de 2025 con un tumor cerebral, por lo que fue trasladado a Estados Unidos para someterse a una cirugía con el fin de extirpar la lesión. Los médicos detectaron células cancerígenas en el tumor, por lo que Alex inició un tratamiento preventivo favorable y sin secuelas neurológicas. Sin embargo, posteriormente, durante los estudios de seguimiento, se identificaron células cancerígenas en otras partes de su organismo.
Uno de los cantantes más importantes de la música dominicana
Alex Bueno, cuyo nombre real era Alejandro Wigberto Bueno López, nació el 6 de septiembre de 1963 en San José de las Matas, República Dominicana. Fue conocido por su extraordinaria voz, capaz de interpretar merengue, bachata, salsa, bolero y balada romántica, lo que le valió apodos como “El Ruiseñor de la Sierra”.
Desde niño estuvo rodeado de música: aprendió a cantar y tocar guitarra en un ambiente familiar con tradición artística. Su gran oportunidad llegó en 1978, cuando ganó un festival de canto organizado por Wilfrido Vargas, lo que llamó la atención de productores y músicos dominicanos. Poco después comenzó a integrarse a agrupaciones que impulsaron su carrera.
En los años 80 alcanzó la fama con la Orquesta Liberación, convirtiéndose en una de las voces jóvenes más destacadas del merengue. Su estilo se caracterizaba por una afinación muy precisa y una interpretación cargada de sentimiento. Más adelante inició una exitosa etapa como solista, donde amplió su repertorio hacia otros géneros tropicales.
Uno de los momentos más importantes de su carrera fue su incursión en la bachata. Con producciones como “Bachata a su Tiempo” ayudó a darle mayor visibilidad al género fuera de República Dominicana, en una época en la que la bachata aún buscaba reconocimiento internacional. Su legado quedó asociado a una de las voces más respetadas del Caribe. Muchos músicos dominicanos lo han considerado uno de los intérpretes más completos del merengue por su capacidad vocal y facilidad para moverse entre distintos estilos.



