Ariana Grande estrenó el pasado 31 de julio el video musical de "Petal", tema que da nombre a su octavo álbum de estudio, pero el lanzamiento no solo ha dado que hablar por su propuesta artística: una ola de comentarios sobre la extrema delgadez de la cantante ha dominado las redes sociales desde entonces.
El clip, de más de seis minutos de duración y dirigido por Christian Breslauer, muestra a la intérprete de 33 años en el papel de "Pepper", una aspirante a actriz que enfrenta una audición ante un tribunal de ejecutivos de la industria, en un entorno de estética vintage inspirado en clásicos cinematográficos.
A pesar de la calidad visual y narrativa del trabajo, la conversación en plataformas como X, TikTok e Instagram se desvió rápidamente hacia el aspecto físico de Grande. Capturas de pantalla en las que aparece con atuendos ajustados que dejan ver sus hombros y clavículas comenzaron a circular en cuestión de minutos, acompañadas de mensajes que van desde la preocupación genuina hasta la especulación sobre su salud.
La trama detrás de "Petal"
"Petal" fue concebida como una pieza teatral dentro de la videografía de la cantante, que busca romper con lo que ha hecho anteriormente. En el video, "Pepper" intenta convencer a los productores de que todavía tiene un lugar bajo los reflectores, después de haber sido una gran figura que perdió su brillo por razones que no se explican del todo. La narrativa combina secuencias coreografiadas con diálogos cargados de tensión dramática, y cuenta con referencias estilísticas que remiten a producciones como "Vaselina".
La puesta en escena incluye vestidos vintage, blusas sin mangas y movimientos coreografiados para destacar la expresividad de la artista. Precisamente esas escenas se convirtieron en el foco del análisis por parte de los "arianators" y del público en general, quienes coinciden en que Grande luce visiblemente más delgada que en etapas anteriores de su carrera.
División de opiniones en el fandom
La reacción del público no ha sido uniforme. Muchos seguidores, que han acompañado a la cantante desde sus inicios en la televisión juvenil hasta convertirse en una de las vocalistas más influyentes del momento, han encendido focos rojos ante el contraste visual que muestran las imágenes del nuevo material. Para ellos, la preocupación por su integridad física es legítima.
Sin embargo, otra fracción igualmente ruidosa del fandom ha salido en su defensa, recordando que escudriñar la apariencia de una persona desde una pantalla no solo es imprudente, sino que puede atentar contra la privacidad y la salud mental de la artista. Esta división ha abierto un dilema sobre dónde termina la preocupación genuina y dónde comienza el hostigamiento estético no solicitado.
El antecedente de 2023: Ariana ya había hablado de su cuerpo
No es la primera vez que Ariana Grande se enfrenta a comentarios sobre su peso. En abril de 2023, la cantante publicó un extenso video en TikTok en el que respondía directamente a quienes comparaban su figura actual con fotografías del pasado, y fue tajante al respecto.
“Lo que ustedes consideraban mi versión más saludable, era en realidad el punto más bajo de mi vida. Estaba tomando muchos antidepresivos, bebiendo alcohol sobre ellos, comiendo mal y estando en el momento más difícil de mi salud mental”, dijo en esa ocasión.
La intérprete insistió en que la salud se ve diferente en cada persona y que resulta imposible determinar el bienestar de alguien solo con observar sus fotos o sus apariciones en pantalla. También hizo un llamado a la empatía, pidiendo que la gente se sienta menos cómoda opinando sobre los cuerpos ajenos, incluso cuando crea que lo hace con buenas intenciones.
El debate en torno a "Petal" vuelve a poner sobre la mesa una conversación recurrente en la cultura digital: la delgadez de las celebridades y el papel del público en su escrutinio. Mientras tanto, Ariana Grande continúa promocionando su nuevo álbum, aunque las miradas parecen estar puestas en algo más que su música.



