Camila Sodi ha compartido públicamente los detalles más íntimos de su proceso de duelo tras el fallecimiento de su madre, la escritora Ernestina Sodi. Durante una entrevista concedida al podcast El Book Club, conducido por Romina Sacre, la actriz mexicana reveló un hecho poco conocido: ella y su hermana fueron las encargadas directamente de embalsamar el cuerpo de Ernestina. Este acto formó parte de un ritual familiar construido años antes, donde la muerte no era un tabú, sino un tema abordado con naturalidad.
Un ritual familiar y el embalsamamiento
Ernestina Sodi falleció el 8 de noviembre de 2024, a la edad de 64 años, tras una hospitalización prolongada motivada por complicaciones de salud derivadas de un infarto. Para Camila Sodi, la despedida no se limitó a los trámites convencionales, sino que involucró una participación activa y física de sus hijas. La actriz describió esta experiencia como un destino inevitable dentro de la dinámica familiar.
"Por obras del destino terminamos las dos embalsamando a mi mamá", confesó la intérprete durante la conversación. Esta revelación destaca la cercanía con la que la familia enfrentó la mortalidad. Desde hacía tiempo, Ernestina Sodi había impulsado proyectos relacionados con rituales funerarios alternativos, incluyendo el desarrollo de ataúdes biodegradables. Sus hijos crecieron expuestos a este universo; existe incluso una fotografía documental donde Camila aparece dentro de uno de estos prototipos, evidenciando la normalización de estos temas en su entorno doméstico.
De la pérdida a la escritura de 'El duelo'
Tras la partida de su madre, Camila Sodi transformó su dolor personal en un proyecto literario titulado El duelo. La obra recopila sus reflexiones, emociones y las herramientas que utilizó para navegar la ausencia. La actriz aclaró que su intención no era convertirse en especialista ni dictar normas sobre cómo deben vivir otros su luto. Por el contrario, buscó plasmar lo que ella misma hubiera deseado recibir durante los momentos más críticos de su pérdida.
Sodi describe el duelo mediante una metáfora específica: lo compara con una caída hacia un lugar desconocido, una experiencia involuntaria que transforma inevitablemente a quien la atraviesa. Debido a esta naturaleza caótica, optó por una estructura narrativa poco convencional en su libro, alejándose de pasos rígidos o fórmulas establecidas para acercarse más al desorden emocional real.
Redefiniendo el acompañamiento y el éxito
Durante la charla, la actriz también criticó las costumbres sociales actuales al tratar con personas en luto. Señaló la ineficacia de preguntar automáticamente "¿cómo estás?" a alguien que está atravesando un dolor profundo e indescriptible. En su lugar, propone que el verdadero acompañamiento implica acciones concretas: estar presente físicamente, llevar comida, asistir con tareas cotidianas y comunicar claramente que la persona no está sola.
Esta experiencia vital modificó significativamente la percepción de Camila Sodi sobre el concepto de éxito. Con el paso de los años, dejó de vincularlo con la fama, el dinero o el reconocimiento público. Ahora, define el éxito como la posibilidad de ponerse al servicio de los demás. La despedida de Ernestina Sodi se consolidó así no solo como un momento de sufrimiento, sino como una oportunidad para visibilizar conversaciones que la sociedad suele evitar, promoviendo una cultura de duelo más abierta y acompañada.



