El amor saludable: una elección, no una necesidad
El amor saludable no se basa en la necesidad, sino en la elección de compartir la vida con alguien desde la independencia y el crecimiento personal. Así lo explicó el conductor y comunicador Marco Antonio Regil durante una conversación en su podcast, donde reflexionó sobre la importancia de construir relaciones sin perder la individualidad. Según Regil, una relación puede ser más plena cuando una persona no necesita a su pareja para sentirse completa o para poder vivir, pero disfruta profundamente compartir momentos, experiencias y proyectos a su lado.
La psicoterapeuta Nilda Chiaraviglio, especialista en relaciones de pareja, terapia familiar, sexología y diversidad sexual, coincidió con esta idea y destacó que dentro de una relación lo importante es elegir al otro desde el deseo de compartir, no desde la dependencia. En una entrevista reciente, Chiaraviglio señaló que una pareja no debe convertirse en alguien indispensable para realizar cada aspecto de la vida, sino en una persona con quien se puedan compartir aquellas áreas que aporten bienestar, inspiración y motivación.
¿Qué significa amar sin depender?
Chiaraviglio explicó que la clave está en la palabra “elegir”. “Lo importante es que no necesites a tu pareja para absolutamente nada y que la elijas para compartir todas aquellas áreas de tu vida que te nutran, te inspiren y te motiven”, afirmó. La especialista puso como ejemplo que dos personas pueden tener intereses distintos, como practicar diferentes deportes, y aun así mantener una conexión fuerte si encuentran otros espacios en común. “Pero te elijo para compartir otras áreas de mi vida porque me inspira, me motiva, me nutre. Me hace sentir que vale la pena crecer todos los días y compartirlo contigo”, expresó.
Esta visión contrasta con la creencia popular de que el amor verdadero implica una fusión total, donde la pareja se convierte en el centro de la existencia. Para Chiaraviglio, la independencia emocional es fundamental para que la relación sea sana y duradera. “Cuando dependemos de alguien, ponemos nuestra felicidad en sus manos, lo que genera ansiedad y control. En cambio, cuando elegimos libremente, el vínculo se fortalece desde la confianza y el respeto”, agregó.
¿Qué fortalece realmente una relación?
De acuerdo con la psicoterapeuta, disfrutar de actividades, experiencias y valores compartidos puede convertirse en una de las partes más enriquecedoras de una relación. “Compartir la misma naturaleza, el mismo arte, el mismo deporte, la misma comida; compartir cosas que a los dos les gustan es algo exquisito”, afirmó. Sin embargo, aclaró que no se trata de tener todo en común, sino de encontrar un equilibrio entre los espacios individuales y los compartidos.
La especialista destacó que el amor se construye desde la libertad de dos personas que deciden caminar juntas, no desde la necesidad de depender una de la otra. En este sentido, mantener la individualidad no solo beneficia a cada miembro de la pareja, sino que enriquece la relación al aportar nuevas experiencias y perspectivas. “Una relación sana es como un baile: cada uno tiene su propio movimiento, pero juntos crean una coreografía armoniosa”, comparó.
Consejos para construir un amor sano
Para quienes desean fortalecer su relación desde la independencia, Chiaraviglio recomienda cultivar intereses propios, fomentar la comunicación abierta y respetar los límites personales. “Es importante que cada persona tenga su propio proyecto de vida, sus amigos y sus pasiones. Así, cuando se encuentran, tienen más para compartir”, sugirió. Además, advirtió que la dependencia emocional puede manifestarse en celos, necesidad de aprobación constante o miedo a la soledad, síntomas que deben trabajarse tanto a nivel individual como en pareja.
En conclusión, construir una relación sana implica elegir a la pareja cada día desde el amor y la libertad, no desde la necesidad. Mantener la independencia, respetar la individualidad y compartir experiencias que fortalezcan el vínculo, permite crear una conexión más equilibrada, duradera y enriquecedora para ambas personas. Como bien lo resumió Marco Antonio Regil en su podcast: “El amor no es posesión, es compañía; no es necesidad, es elección”.



