La Arquidiócesis Primada de México anunció la cancelación definitiva de la Procesión de Corpus Christi en el perímetro del Centro Histórico de la Ciudad de México, debido a los bloqueos instalados por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Medida por seguridad
En un comunicado difundido en sus redes sociales, la institución religiosa explicó que no existen las condiciones adecuadas para llevar a cabo el evento religioso programado para este jueves. “La decisión se toma para cuidar la seguridad de todos los fieles debido a los acontecimientos actuales en la CDMX”, señala el texto.
Actualmente, el Zócalo capitalino permanece cercado por campamentos de la CNTE sobre las calles 5 de Mayo y la avenida 20 de Noviembre, además de otras vías aledañas donde los maestros han instalado lonas y casas de campaña. Esta situación ha restringido significativamente el espacio peatonal y afectado la dinámica social, cultural y económica de la zona.
Impacto en la ciudad
Como consecuencia de los bloqueos, el Congreso capitalino ha tenido que sesionar en una sede alterna ante la imposibilidad de ingresar al recinto de Donceles. La Suprema Corte de Justicia de la Nación también labora en su sede de avenida Revolución, mientras que el Museo Nacional de Arte permanecerá cerrado hasta nuevo aviso.
Además, comerciantes de la zona han denunciado pérdidas superiores a los 400 millones de pesos debido al plantón de la CNTE, que lleva varias semanas afectando la actividad comercial y turística del Centro Histórico.
Llamado a la comunidad católica
A pesar de la suspensión del acto en la vía pública, las autoridades eclesiásticas agradecieron a los fieles, sacerdotes y comunidades religiosas que dedicaron semanas previas a la preparación y logística de la festividad litúrgica. Asimismo, la Arquidiócesis llamó a realizar la conmemoración en espacios locales y parroquiales, invitando a la feligresía a vivir la solemnidad de Corpus Christi al interior de las distintas parroquias y comunidades de sus respectivas localidades.
De esta forma, se busca mantener la tradición religiosa mientras se garantiza la integridad de los asistentes ante la situación actual en el primer cuadro de la ciudad.



