Un análisis detallado realizado por la Dirección General de Evaluación Institucional (DGEI) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha revelado una disparidad significativa en el proceso de admisión universitaria. Aunque las mujeres representaron el 55.3% del total de 1.62 millones de solicitudes registradas entre 2014 y 2020 para presentar el examen de selección, fueron admitidas en una proporción menor que los hombres, ocupando únicamente el 47.5% de las plazas frente al 52.5% correspondiente a los varones.
Sesgo marcado en la tasa de selección
Los datos oficiales muestran que la tasa de aceptación fue del 7.1% para las solicitantes y del 9.6% para los solicitantes. El documento titulado "Anhelo y realidad: ingreso y desempeño estudiantil en la UNAM" califica esta diferencia como un "sesgo marcado", lo que sugiere una posible debilidad predictiva en la herramienta utilizada para filtrar a los aspirantes. Incluso cuando se excluyen las solicitudes de quienes no comparecieron al examen, la brecha persiste: el 7.86% de las mujeres fueron seleccionadas contra el 9.65% de los hombres.
Esta situación genera una paradoja institucional. Por un lado, el mecanismo de selección favorece proporcionalmente el ingreso masculino; por otro, las mujeres que logran superar la barrera inicial demuestran posteriormente un rendimiento académico superior. Los autores del estudio advierten que este efecto de género debe analizarse no solo desde las características de los candidatos, sino también desde las propiedades del instrumento de evaluación y el procedimiento administrativo utilizado.
Mujeres obtienen mejores indicadores de egreso
A pesar de las trabas iniciales, el perfil de ingreso no refleja el potencial real de las estudiantes. En la generación de egreso de 2019, las mujeres ingresadas mediante el Concurso de Selección presentaron porcentajes superiores de Egreso en Tiempo Curricular (ETC) en comparación con sus contrapartes masculinas en todas las áreas académicas evaluadas.
- Área II (Ciencias Químicas, Biológicas y de la Salud): Las mujeres alcanzaron un 50.2% de egreso en tiempo curricular, frente al 41.6% de los hombres.
- Área III (Ciencias Sociales): La ventaja femenina fue de 13.9 puntos porcentuales, con un 52.5% de egreso en tiempo curricular contra el 38.6% masculino, una diferencia estadísticamente significativa.
- Área I (Ciencias Físico-Matemáticas y de las Ingenierías): Las mujeres registraron un 55.9% de egreso en tiempo curricular, superando al 49.2% de los hombres.
- Área IV (Humanidades y Artes): En el indicador de Egreso en Tiempo Reglamentario (ETR), las mujeres obtuvieron un 67.6%, mientras que los hombres alcanzaron el 50.1%.
Esta consistencia en el desempeño posterior obliga a cuestionar la validez predictiva del examen actual. Si la prueba tiene como objetivo anticipar el éxito académico, los resultados indican que no está cumpliendo eficazmente esa función, ya que selecciona a un grupo (hombres) que, en promedio, presenta menores tasas de conclusión de estudios que el grupo excluido (mujeres).
Cuestionamiento al modelo de evaluación estandarizada
El estudio plantea dudas sobre la reducción del perfil de ingreso a una única prueba estandarizada de 120 reactivos. Los investigadores señalan que el examen mide principalmente conocimientos escolares específicos, mientras que el desempeño universitario exitoso depende de múltiples factores adicionales. Estos incluyen el historial académico previo, la motivación intrínseca, los hábitos de estudio, ciertas habilidades cognitivas, la gestión del estrés y las condiciones socioeconómicas y culturales del aspirante.
Se citan investigaciones previas que sugieren que el promedio obtenido durante la educación media superior puede ser un predictor más fiable del rendimiento universitario que el puntaje obtenido en los exámenes de admisión. Limitar la valoración a un promedio mínimo y a una calificación numérica en un examen breve constituye, según los autores, una visión limitada de las capacidades reales de los postulantes.
No obstante, el informe no propone la eliminación inmediata del examen de admisión. Reconoce la necesidad imperiosa de contar con mecanismos de filtro debido a que la demanda de espacios universitarios supera ampliamente la oferta disponible. Sin embargo, instiga a explorar nuevas metodologías que permitan valorar dimensiones más amplias del desempeño estudiantil.
En el contexto operativo actual, la convocatoria muestra alta participación. A un día de habilitarse el registro para el examen de control presencial, el sistema Tu Sitio había procesado la inscripción de 41 mil 596 de los 58 mil 783 aspirantes convocados. Esto representa que el 70.7% de los interesados completaron el trámite en las primeras 25 horas de operación, confirmando el alto interés y la competencia por ingresar a la máxima casa de estudios.



