La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, estableció durante su conferencia matutina del 10 de agosto de 2026 que es imperativo mantener y profundizar el debate social sobre la regulación de las plataformas digitales y las redes sociales. El objetivo central de esta iniciativa gubernamental es mitigar los efectos negativos que el uso excesivo de estos dispositivos tiene sobre el aprendizaje, la conducta y la salud mental de las niñas, niños y adolescentes.
Debate social sobre el impacto digital
Sheinbaum Pardo enfatizó que la discusión no debe limitarse a las posturas del Ejecutivo federal o de los funcionarios educativos. "Es indispensable que sigamos discutiendo como sociedad, no solamente lo que piensa la Presidenta, o el secretario de Educación o el subsecretario", afirmó la jefa del Estado. La propuesta indica que se presentará una normativa específica durante el siguiente ciclo escolar, buscando que los menores comprendan cómo su interacción con la tecnología afecta su desarrollo.
La mandataria detalló que la estrategia no se basa únicamente en la prohibición, sino en la educación y la concienciación. "Porque no se trata solo de prohibir (...) sino de que también las niñas y los niños sepan cuál es el impacto que eso puede tener en su desarrollo por más pequeños que sean", señaló. Además, se planteó involucrar a las familias, cuestionando hasta qué punto los padres deben conocer estos impactos para dialogar eficazmente con sus hijos.
Incorporación del ABC de las emociones en el aula
Como parte de las propuestas concretas ante el fenómeno digital, la presidencia informó que se implementará una dinámica semanal en las aulas. Maestras y maestros serán invitados a conversar con sus alumnos, específicamente en los grupos de tercer año de secundaria y de Educación Media Superior, sobre el "ABC de las emociones" cada lunes. Esta medida busca proteger la salud mental de los jóvenes frente a la presión y los contenidos de las redes sociales.
Durante la rueda de prensa, docentes compartieron experiencias reales sobre cómo el uso excesivo de plataformas digitales está alterando los procesos de enseñanza-aprendizaje. Mario Delgado Carrillo, secretario de Educación Pública (SEP), identificó retos específicos en los salones de clase derivados de la tecnología. Estos incluyen la dificultad para sostener la atención de los estudiantes, la necesidad de enseñar frente a la inmediatez digital y la gestión de conflictos originados en las redes, como el ciberacoso.
Delgado Carrillo destacó que la SEP fortalecerá las habilidades de lectoescritura como contrapeso al uso excesivo de pantallas. Esta estrategia pedagógica busca fomentar la concentración y la atención profunda mediante la lectura, equilibrando la exposición constante a estímulos digitales rápidos.
Transformación de los procesos de aprendizaje
Yareni Annalie Domínguez Delgado, pedagoga y doctora en Pedagogía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó que las tecnologías han desplazado el foco de atención, transformando los procesos cognitivos. Según su análisis, se ha pasado de un pensamiento crítico, caracterizado por procesar, cuestionar, contrastar y evaluar información, hacia una "hiperatención" que responde a múltiples estímulos simultáneos.
Domínguez Delgado sostuvo que el objetivo actual no es competir contra las tecnologías, sino recuperar espacios para la atención profunda. Para lograrlo, propuso tres ejes de acción:
- Resistencia: Desarrollar estrategias para recuperar la reflexión profunda ante la inmediatez digital.
- Cuidado: Formar una ciudadanía crítica capaz de enfrentar los retos sociales derivados de la era digital.
- Comunidad: Transformar el aula en un espacio armónico de apoyo mutuo, donde el cuidado humano prevalezca sobre la métrica de los datos.
Sandra Ortega Rivero, licenciada en Educación Primaria con cerca de 30 años de servicio, coincidió en que el uso excesivo de pantallas ha afectado negativamente el descanso, la concentración, el desempeño escolar, la tolerancia y la convivencia familiar. Sin embargo, reconoció que las pantallas pueden ser herramientas valiosas cuando refuerzan contenidos escolares con propósito didáctico y acompañamiento docente.
Ortega Rivero subrayó la necesidad de una responsabilidad compartida entre los distintos actores educativos. Para los estudiantes, se requiere acompañamiento para desarrollar un uso crítico y equilibrado; para los docentes, formación en estrategias de pensamiento crítico y respaldo institucional; y para las escuelas, la generación de acuerdos colaborativos con las familias que consideren la realidad de cada comunidad.
Con estas medidas, el gobierno federal busca establecer un marco de convivencia digital que priorice el bienestar integral de los estudiantes sin descartar el potencial educativo de la tecnología.



