En una entrevista concedida al diario El País, el expresidente de México Vicente Fox reconoció públicamente que ciertos errores cometidos durante su administración entre 2000 y 2006 contribuyeron significativamente al triunfo electoral de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en las elecciones presidenciales de 2018. El exmandatario señaló que la principal falla de su periodo gubernamental fue la insuficiente atención hacia los sectores más vulnerables de la población.
Culpa compartida con empresarios y gobiernos
Fox sostuvo que tanto el sector empresarial como las administraciones públicas no hicieron lo suficiente para integrar a los ciudadanos más pobres en la estructura política y social del país. Al reflexionar sobre las causas de la derrota de su partido, el PRI, declaró: "Lo que hicimos mal fue olvidarnos en la realidad de los pobres, de los que menos tienen, de los que no tienen oportunidad". Asumió parte de la responsabilidad directa, afirmando que ni los empresarios ni los gobiernos lograron que la gente se sintiera representada y atendida por sus instituciones.
El expresidente aclaró que esta omisión histórica permitió que la ciudadanía buscara alternativas políticas distintas, culminando en la victoria de López Obrador. Sin embargo, no especificó cuáles fueron las políticas concretas de su sexenio que podrían haber modificado este escenario si se hubieran implementado de manera diferente.
Reconocimiento sobre el salario mínimo
Dentro de las medidas del gobierno de AMLO que Vicente Fox consideró acertadas, destacó específicamente el aumento al salario mínimo. Con un tono crítico hacia su sucesor, aunque reconociendo la validez de la acción, Fox expresó: "Me muerdo la lengua, porque es a favor del pinche Lopitos (López Obrador), que destruyó el país, pero tuvo una buena medida; alguien lo iluminó un día y le dijo: 'Sube el salario mínimo'".
Fox reveló que durante su propia presidencia tuvo la oportunidad de impulsar un incremento salarial más acelerado, pero decidió no hacerlo debido a la fuerte oposición del sector empresarial. Explicó que se reunía mensualmente con representantes del empresariado para discutir diversos temas económicos. Cuando planteaba la posibilidad de subir el salario a un ritmo más rápido, la respuesta era "rotundamente en contra". Ante esta presión, Fox admitió haber aceptado los argumentos de los empresarios, quienes advertían sobre posibles efectos negativos para la economía nacional.
"Yo tuve esa oportunidad, discutí ese tema con los empresarios... y yo me tragué el anzuelo. Esa es una de las cosas que yo pude haber hecho mejor", confesó el exgobernante, reconociendo así una oportunidad perdida para mejorar las condiciones laborales de la clase trabajadora.
Crítica a la política educativa y programas sociales
Además del salario, Fox cuestionó la lentitud con la que se transformó el sistema educativo mexicano durante su mandato. Consideró que habría sido necesario revolucionar la educación "a toda velocidad" como estrategia para generar oportunidades reales. Argumentó que la preparación y la competitividad son fundamentales para fomentar el emprendimiento económico y artístico, en lugar de depender únicamente de transferencias monetarias.
Sobre los programas sociales actuales, Fox anticipó que sus comentarios podrían generar rechazo por parte del partido Morena. Advertir: "No darle dinero para que esté de huevón. Y claro, esto va a salir y Morena va a decir: 'Ahí está el pinche Fox, les va a quitar el programa social', y me van a dar un buen garrotazo, pero hay que decir la verdad". Estas declaraciones reflejan su postura de priorizar la formación profesional y la autonomía económica frente a la asistencia directa.
Las declaraciones de Vicente Fox, publicadas en agosto de 2026, generan un análisis retrospectivo sobre las dinámicas sociales y económicas que condujeron a cambios políticos mayores en México. Su reconocimiento de responsabilidades históricas ofrece una perspectiva interna sobre las fallas estructurales que persistieron más allá de su periodo presidencial.



