Las inundaciones en Nezahualcóyotl siguen siendo un reto para las autoridades municipales, pero para los vecinos de la colonia Benito Juárez la crisis es insostenible. Desde hace cinco años, una obra de drenaje mal ejecutada en la calle Calandria, entre el Bordo de Xochiaca y la avenida Pantitlán, desencadenó un deterioro progresivo: grietas en las viviendas, hundimientos del terreno, colapso del sistema sanitario y un suministro de agua potable que prácticamente ha desaparecido.
Vecinos denuncian abandono municipal y medidas provisionales
Los habitantes aseguran que el gobierno municipal, encabezado por el alcalde Adolfo Cerqueda Rebollo, se ha limitado a realizar bacheos temporales que desaparecen con cada lluvia, sin atender el origen de los daños estructurales. En un recorrido de Excélsior por la zona, los residentes señalaron que el problema comenzó cuando se ejecutó la obra de drenaje, la cual dejó desniveles severos en la calle y afectaciones en al menos una decena de casas.
Viridiana Negrete, una de las afectadas, explicó que el suministro de agua por la red dejó de ser regular. Aunque el municipio comenzó a enviar pipas, el líquido llega sucio y con mal olor, inservible incluso para las labores domésticas más básicas. “Tenemos problemas de drenaje, hundimientos en las casas y un problema muy grave de agua potable”, expresó la vecina.
Incumplimiento de promesas y tuberías centenarias
Los vecinos han entregado escritos a las autoridades, acudido a audiencias públicas y conservan los acuses de recepción. Según Negrete, el alcalde Cerqueda Rebollo se comprometió a recorrer la zona afectada, pero la visita nunca se concretó. “El presidente municipal quedó formalmente de venir. Nos dan fechas, pero no se cumplen”, lamentó.
Además, los afectados denunciaron que algunos tramos de la tubería de drenaje superan los 50 años de antigüedad y colapsan en época de lluvias, lo que agrava las inundaciones y el riesgo sanitario. La falta de mantenimiento y la obsolescencia de la infraestructura generan no solo molestias, sino también daños patrimoniales difíciles de cuantificar.
Bacheo provisional: una solución que no resuelve
La inconformidad aumentó luego de que cuadrillas municipales realizaron por tercera ocasión trabajos de bacheo en la calle Calandria. Los vecinos consideran que se trata de una medida paliativa que no corrige las fallas de fondo bajo el pavimento. “El bacheo tapa los hoyos, pero el agua se filtra y el suelo sigue cediendo. Nuestras casas se siguen hundiendo”, señaló otro residente que pidió el anonimato.
El ayuntamiento de Nezahualcóyotl ha informado en repetidas ocasiones sobre inversiones en infraestructura hidráulica, pero los vecinos sostienen que esas acciones no se reflejan en su comunidad. La colonia Benito Juárez, una de las más antiguas del municipio, sigue esperando una solución integral que vaya más allá del bacheo provisional.
Un problema que se agrava con cada temporada de lluvias
La crisis hídrica y de drenaje en Nezahualcóyotl no es nueva, pero la falta de mantenimiento y la ejecución deficiente de obras han profundizado el deterioro. Mientras las autoridades no atiendan el origen estructural del colapso, las inundaciones y la escasez de agua potable seguirán siendo un tormento para las familias de la colonia Benito Juárez.



